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miércoles, 28 de mayo de 2014

UN NUEVO NIÑO CON AUTISMO QUE MEJORA CON LA INTERVENCIÓN BIOMÉDICA



Son cada día más los niños que muestran grandes cambios tras eliminar ciertos alimentos de su dieta (normalmente los lácteos y el gluten).
No estamos afirmando que el autismo "se cure" tan solo con la dieta, pero sí que puede mejorar en un gran número de casos. Y el cambio puede ser importante. Como dice el vídeo, es el primer paso hacia una posible recuperación.
Y es un paso que no es tan difícil de dar, en unas pocas semanas o incluso en días (muchos padres aseguran que los cambios se ven en dos días) puede comprobarse si el niño realmente necesita la dieta o no.
Aseguran los expertos que los trastornos del espectro autista tienen una base genética, pero que también influye el entorno. El peso de lo ambiental debe valorarse en su justa medida porque está claro que el desorbitado aumento de la prevalencia de este trastorno, tal como indica el gráfico abajo, no puede deberse a una causa genética. Por lo tanto, hemos de poner más atención en los factores a los que estamos exponiendo a las nuevas generaciones, por el bien de todos.


domingo, 9 de febrero de 2014

INTRODUCCIÓN A LAS TERAPIAS DE ESTIMULACIÓN INFANTIL, FACTORES AMBIENTALES Y TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS




 Lugar: Salón de Actos.  Centro Cívico Las Sirenas
 Calle Alameda de Hércules, 30
 Sábado 15 de febrero de 2014

 Entrada: gratuita hasta completar Aforo 
 Inscripción: vicepresidenta@asociacionestima.es


Dentro de los fines de la Asociación ESTIMA (Estimulación Infantil y Medio Ambiente), se encuentra la divulgación de terapias de estimulación infantil, así como dar a conocer los tratamientos biológicos para el correcto estado fisiológico y metabólico del ser humano. Entendemos igualmente importante, profundizar sobre la causalidad entre medio ambiente y los trastornos en el neurodesarrollo infantil, la importancia de la alimentación ecológica y un ambiente saludable constituyen las bases correctas para el desarrollo infantil.

En este marco divulgativo, presentamos estas Jornadas a celebrar en Sevilla el próximo sábado 15 de febrero. Espero sea del interés de todos.

miércoles, 23 de enero de 2013

Oceana pide a los supermercados que informen sobre los riesgos de consumir pescado con alto contenido de mercurio

Cadenas de distribución de otros países ya exhiben carteles con recomendaciones de consumo de diversas especies


Julio 18, 2011
Madrid

Contacto: Marta Madina (mmadina@oceana.org) 


Oceana se ha puesto en contacto con las principales cadenas de supermercados e híper presentes en España para solicitarles la colocación de carteles donde avisen a los consumidores más vulnerables de los riesgos para la salud de la presencia de mercurio en el pescado y las recomendaciones para su consumo. La organización internacional de conservación marina basa su petición en las advertencias de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y en una práctica habitual en otros países, donde estos avisos se muestran con normalidad.
En su carta, Oceana expresa su preocupación ante el hecho de que muchas familias todavía desconocen que especies como el pez espada y tiburones como el marrajo o la tintorera pueden acumular elevadas cantidades de metilmercurio al estar situadas en lo alto de la cadena alimentaria. El alto contenido de este metal, que tiene efectos neurotóxicos, puede comprobarse en un informe del Instituto Español de Oceanografía al que Oceana tuvo acceso tras varios años de litigio.
En una nota oficial, la AESAN recomienda a las mujeres en edad fértil, embarazadas o en periodo de lactancia, así como a los niños menores de 3 años, que eviten el consumo de especies como pez espada y tiburones, y que los niños menores de 12 años limiten su consumo a 50 gramos por semana.
“Oceana solicita a las cadenas de distribución que informen a sus clientes sobre el riesgo de consumir pescados que acumulan altas cantidades de mercurio. Lejos de caer en el alarmismo, hacemos una llamada a que los comerciantes demuestren que se preocupan por la salud de los consumidores colocando carteles en lugar visible con las medidas de precaución recomendadas por el Ministerio de Sanidad”, explica Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa. “Este ejercicio de responsabilidad debería generalizarse en toda la Unión Europea, ya que las estas especies suelen ser migratorias”.
En Estados Unidos, distribuidores como Safeway, Costco, Kroger y Whole Foods exhiben desde hace tiempo carteles con recomendaciones similares emitidas por la Food and Drug Administration y que tienen como fin ayudar al consumidor a tomar decisiones informadas.
La principal fuente de emisiones de mercurio al mar son las fábricas de cloro que continúan utilizando células de mercurio. Esta tecnología, para la que existen alternativas, debería haber dejado de utilizarse en 2007 en función de la Directiva IPPC relativa a la Prevención y al Control Integrados de la Contaminación. Sin embargo, en España sigue habiendo plantas que la utilizan hoy en día.

140 países acuerdan vetar el uso de mercurio por su impacto en la salud


  • Más de 140 países cierran una convención que prohíbe usarlo en lamparas y baterías en 2020

  • El metal se acumula en el pescado y puede afectar al desarrollo neuronal

En los años 50 surgió una extraña enfermedad neurológica en la ciudad japonesa de Minamata, situada en la costa. Cientos de personas sufrían movimientos involuntarios, debilidad muscular, problemas auditivos y del lenguaje. Además, madres sin síntomas daban a luz a niños enfermos. En 1968, Japón anunció que había descubierto la causa: intoxicación por mercurio a través del pescado y marisco contaminado. El origen estaba en los vertidos de una gran planta petroquímica y el mal fue bautizado como enfermedad de Minamata.

El mercurio comenzó a morir lentamente entonces y el sábado en Ginebra más de 140 países cerraron un pacto mundial para restringir su uso. En una de las primeras convenciones ambientales desde Kioto, acordaron prohibir a partir de 2020 el mercurio en baterías, lámparas, relés y cosméticos además de controlar las emisiones de plantas térmicas, cementeras y químicas, entre otras. El pacto incluye el abandono progresivo del uso de mercurio en odontología. Sí se permitirá el uso como conservante en vacunas y en otros dispositivos en los que no hay sustitutos.
El tratado —que se llamará Convención de Minamata— deberá ahora ser ratificado por los Estados para que entre en vigor, lo que ocurrirá entre 2015 y 2018.

La Convención de Minamata rinde homenaje a la ciudad en la que surgió el mal.
Las emisiones de mercurio tocaron techo en los 70, pero desde 2000 se han estabilizado. Mientras se reducían en los países desarrollados aumentaban en los emergentes —el sudeste asiático ya supone el 40% de las emisiones—. Un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) calcula que se emiten al año 1960 toneladas de mercurio por actividades humanas (475 proceden de procesos industriales para quemar carbón). El auge de la minería del oro también ha aumentado el uso de esta sustancia, que se usa a pequeña escala para separar el mineral de la roca.

El informe del Pnuma estima que unas 1.000 toneladas al año acaban en el mar. En los primeros cien metros del océano, la concentración de mercurio se ha duplicado en el último siglo. Ese mercurio tiene una enorme vida en el medio ambiente y a menudo se acumula en algunos peces grasos con larga vida.

En 2011, El Gobierno español recomendó a embarazadas y menores de tres años no comer emperador ni atún rojo por el alto contenido en mercurio, considerado un neurotóxico. En 2003, el Instituto Español de Oceanografía realizó un completo estudio en el que halló altos niveles de mercurio en muestras de marrajo, pez espada y tintorera en aguas en las que pescaba la flota española. El informe fue declarado confidencial y el Gobierno lo ocultó durante siete años, hasta que la Audiencia Nacional le dio la razón a la ONG Oceana y obligó publicarlo.
Las emisiones suben en Asia por procesos industriales.

El mercurio se obtiene del cinabrio, un mineral abundante en Almadén (Ciudad Real). Aunque las minas están cerradas desde 2002 por la caída del precio y por la toxicidad, de ahí se ha extraido buena parte del mercurio utilizado en la historia.

El acuerdo llega tras cuatro años de negociaciones que se prolongaron toda la noche del sábado. Achim Steiner, director ejecutivo del Pnuma, declaró: “Todos los ciudadanos se beneficiarán de la decisión tomada en Ginebra, especialmente los mineros artesanales y sus familias, la gente del Ártico y las próximas generaciones de madres y sus hijos”. Michael Bender, de la coalición de ONG contra el mercurio, consideró que el acuerdo “es un gran logro” aunque criticó que tiene “controles débiles sobre las emisiones de grandes fuentes como las centrales térmicas de carbón”.

Las emisiones de mercurio no caerán drásticamente, pero sí que se reducirán gradualmente. El pacto demuestra que los países son capaces de ponerse de acuerdo en asuntos sectoriales, como lo fue el Protocolo de Montreal, firmado hace 25 años para reducir el uso de los CFCs, compuestos muy usados entonces en frigoríficos y aerosoles y que estaban dañando la capa de ozono.
Sin embargo, conseguir un tratado internacional vinculante para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que sustituya en 2020 al Protocolo de Kioto resulta mucho más complejo. La emisión de gases de efecto invernadero está ligada a la energía (transporte, generación eléctrica), pero también a la deforestación y la agricultura. Así que un tratado tendría impacto en toda la economía. Por ello hay quien aboga por abordar el problema desde distintos pactos que vayan atajando las emisiones en cada sector.

 

martes, 18 de diciembre de 2012

Vinculan el autismo con la obesidad y la diabetes en el embarazo

Las mujeres obesas o diabéticas pueden tener más probabilidades de procrear hijos con trastornos como el autismo o retrasos en su desarrollo, según un estudio que publica hoy la revista Pediatrics.



Paula Krakowiak, del Instituto MIND en la Universidad de California (EEUU), y sus colegas llegaron a la conclusión de que la obesidad materna cuenta con más probabilidades de que el niño tenga un diagnóstico de trastorno en el espectro del autismo o un retraso en su desarrollo a los 5 años de edad.

De acuerdo con los Centros para el Control de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés), en EE.UU. aproximadamente uno de cada 88 niños y niñas tiene un trastorno del entorno del autismo, y uno de cada 83 muestra retrasos en su desarrollo.

Las cifras del Gobierno muestran un incremento sustancial de los casos de trastornos relacionados con el autismo en las últimas dos décadas, pero algunos expertos creen que las cifras más altas de diagnósticos reflejan, en realidad, una mayor precisión en los diagnósticos.

Hasta ahora no se han identificado las causas del autismo pero los científicos consideran que en esos trastornos influyen factores genéticos y ambientales.

Estudios anteriores han identificado una relación entre la diabetes durante el embarazo y perjuicios en el desarrollo general del hijo, aunque las investigaciones que estudiaron la relación con el autismo han tenido resultados ambiguos.

Krakowiak y sus colegas advirtieron de que su estudio es preliminar y no puede probar una relación de causa y efecto.

Estos investigadores analizaron los datos de un estudio continuo de niños nacidos en California.

En este caso el análisis incluyó a 1.004 niños y niñas con edades de 2 a 5 años, de los que 517 tenían un trastorno en el espectro del autismo, 172 otros retrasos en su desarrollo y 315 un desarrollo normal.

Las condiciones metabólicas específicas analizadas en las madres fueron obesidad, hipertensión y diabetes (diabetes gestacional o diabetes tipo 2) durante el embarazo.
Las tres condiciones fueron más frecuentes entre las madres con niños que presentaban trastornos dentro del espectro del autismo u otros retrasos de desarrollo.

En conjunto los índices fueron del 28,6 % para las madres de niños con trastornos relacionados con el autismo, 34,9 % para madres con niños que tenían retrasos en el desarrollo y del 19 % para las madres con niños que se desarrollaban de manera normal.


Publicado en: http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_448845/8538-viculan-el-autismo-con-la-obesidad-y-la-diabetes-en-el-embarazo

jueves, 20 de septiembre de 2012

Descubren un aumento de tumores en ratas alimentadas con maíz transgénico




Investigadores de la Universidad de Caen, en Francia, han descubierto que las ratas que fueron alimentadas durante toda su vida con maíz transgénico de Monsanto o se habían expuesto a su fertilizante más vendido, 'Roundup', sufrieron tumores y daños múltiples en sus órganos.
El estudio, cuyos resultados publica en su último número la revista 'Food and Chemical Toxicology', analizó a un grupo de ratas que fueron alimentadas con una dieta que contenía NK603, una variedad de semillas modificadas genéticamente para tolerar las dosis de 'Roundup', o habían consumido agua con niveles de este químico permitido en Estados Unidos, y observaron que habían muerto antes que las que siguieron una dieta normal.
Además, según aseguran, los animales que siguieron la dieta genéticamente modificada sufrieron tumores mamarios, así como daños severos en el hígado y los riñones.

Dudas sobre la seguridad de la comida transgénica

Los investigadores dijeron que el 50% de los machos y el 70% de las hembras murieron de forma prematura, frente a sólo el 30% y el 20% en el grupo de control.
Gilles-Eric Seralini, autor del estudio, había formado parte en 2009 de un equipo que mostró sus dudas acerca de la seguridad de la comida transgénica basándose en un estudio en ratas de menor. No obstante, ahora se da un paso más al seguir a los animales durante todo su ciclo vital.
En aquel momento, Monsanto dijo que el estudio ofrecía "conclusiones no corroboradas", algo que ahora ha sido contestado por Seralini con un estudio "más realista y mejor documentado" sobre los riesgos de los cultivos modificados genéticamente.
Monsanto insiste en que sus productos son seguros y que no hay evidencias creíbles de un posible riesgo para la salud de humanos o animales derivados del consumo de cultivos transgénicos.


Durante el III Congreso Internacional sobre autismo, TGD y trastornos en el neurodesarrollo celebrado el año pasado en Barcelona, se puso de manifiesto como el maiz ha sido manipulado genéticamente para introducir en su ADN el gen de una bacteria (Bacillus thuringiensis) que sintetiza una proteina que es nociva para los insectos. De este modo, ya no es necesario realizar tratamientos contra plagas (más caros), sino que directamente el ADN del maiz contiene el gen de la bacteria que sintetiza la proteina nociva para los insectos. El insecto come la hoja y muere.

Este maiz transgénico es utilizado industrialmente para la obtención de azúcar, comercialmente vendido como maltodextrina, y presente en cualquier alimento hoy día. Pues bien, este azúcar transgénico está produciendo una película plástica, parecido a la silicona, en el interior del intestino de la población infantil (biofilm), provocando una absorción defectiva de los nutrientes (niños que comen adecuadamente pero presentan carencias), así como baja efectivad de los tratamientos antimicóticos (contra las cándidas).

La soja, ampliamente utilizada en la alimentación actual (todo contiene harina de soja, ojo a los ingredientes), también ha sido modificada genéticamente.

Desde hace prácticamente 200 años el consumo de azúcar y harinas ha crecido exponencialmente. Se ha convertido en un comercio altamente rentable. Pensad, desde que te levantas hasta que te acuestas estás consumiendo azúcares y harinas refinadas junto a grasas trans. Esta dieta está provocando enormes problemas de levaduras en el intestino de los niños (y adultos), principalmente la Cándida, siendo muy difícil mantener en equilibrio con la flora intestinal. El principal alimento de esta levadura es el azúcar y los carbohidratos (pastas, harinas, pan, ...). 

En resumen, menos carbohidratos y azúcares, y más frutas, verduras, carnes y pescados (más omega 3, y menos ácidos grasos saturados)...dieta paleolítica.

Jorge Serradilla

miércoles, 29 de febrero de 2012

Ácidos grasos omega-3 y su efecto beneficioso en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad

16/02/2012

Un estudio publicado en la revista Pediatrics revela que las dietas ricas en ácidos grasos omega-3 podrían ser de ayuda a los niños que padecen trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH), mientras que, por el contrario, las dietas occidentales, generalmente con más grasas, pueden resultar perjudiciales.

Los investigadores revisaron estudios previos sobre dietas y suplementos probados en niños con TDAH. Las dietas que parecían reducir los síntomas asociados con el TDAH incluían la restricción del azúcar, la dieta libre de aditivos y conservantes, la dieta libre de los alimentos más frecuentemente implicados en las alergias alimentarias, y los suplementos de ácidos grasos, como las cápsulas de aceite de pescado.

Aunque el mecanismo biológico preciso aún no se ha descubierto, se cree que existe alguna relación entre el aumento de las tasas de obesidad y la incidencia de TDAH, y que las dietas modernas podrían contribuir al problema.

[Pediatrics 2012]
Millichap JG, Yee MM

Publicado en: www.neurologia.com

jueves, 13 de octubre de 2011

PROYECTO INMA (INFANCIA Y MEDIO AMBIENTE)

Si aún no la conocéis, os presento esta interesantísima web llamada PROYECTO INMA, constituido por profesionales de la salud y el medio ambiente (Doctores en Medicina y Ciencias Químicas principalmente), donde entre otros, colaboran universidades, hospitales y el CSIC. Entre sus objetivos destaca:

  • Describir el grado de exposiciones prenatales individuales a contaminantes ambientales y las dosis internas de estos contaminantes durante la gestación, el nacimiento y durante la infancia en el Estado español.
  • Evaluar el impacto de la exposición pre y postnatal a diferentes contaminantes ambientales en el crecimiento, la salud y el desarrollo de los niños, desde las etapas tempranas fetales hasta la adolescencia
  • Evaluar como los factores genéticos y nutricionales pueden modificar los efectos de los contaminantes ambientales en el crecimiento infantil.
Ya tienen numerosas conclusiones y publicaciones en revistas científicas de ámbito internacional, confirmando la estrecha relación existente entre contaminación ambiental, alimentación y trastornos en el neurodesarrollo (compuestos organoclorados, metales pesados, disruptores hormonales, nitratos, etc.).
Los documentos colgados en su página son numerosos y clarificadores, destacando:

Es un proyecto de investigación con el objetivo de estudiar el papel de los contaminantes ambientales durante el embarazo e inicio de la vida, y sus efectos en el crecimiento y desarrollo infantil.

El desarrollo físico, social e intelectual del niño, desde la concepción hasta finales de la adolescencia, requiere un ambiente protegido y protector de su salud. El incremento de enfermedades está relacionado con ambientes no saludables. Las exposiciones prenatales y en el inicio de la vida, incluyendo la dieta, están asociadas con la salud infantil y el desarrollo humano, y predispone efectos posteriores en adultos.

De este modo, el Proyecto INMA está basado en tres bases principales:

En primer lugar, la exposición a contaminantes ambientales por aire, agua y alimentación es universal. Los niños son especialmente vulnerables a sus efectos, pues no son simples pequeños adultos. Están en proceso de crecimiento, y su sistema inmunológico y mecanismos de desintoxicación no están completamente desarrollados. Por esta razón, los niños son más vulnerables a exposiciones ambientales que los adultos.

Contaminantes persistentes como los compuestos organoclorados (OCs) y otros metales han sido relacionados con el retraso en el crecimiento intrauterino, prematuridad, retraso en el crecimiento postnatal y alteraciones en el neurodesarrollo y en la conducta.

Contaminantes del aire, por ejemplo las partículas finas, han sido asociadas con un aumento de la mortalidad infantil y con problemas de salud, como el asma, las alergias y el neurodesarrollo.

Existen menos evidencias sobre los efectos de muchos contaminantes durante el período fetal, creando así la necesidad de nuevos estudios con el fin de obtener más datos. También algunos productos en el agua, llamados productos desinfectantes, han sido asociados con problemas reproductivos.

En segundo lugar, algunos contaminantes y nutrientes tienen la misma ruta de ingestión.

El pescado, la principal fuente de omega 3, es también portador de OCs y metil mercurio. La alimentación por lactancia materna, la única forma de nutrición durante el primer mes de vida, aporta tanto nutrientes como contaminantes. A pesar de que los mecanismos de toxicidad de OCs no se conocen, se sugiere que los mecanismos metabólicos y hormonales, subyacentes implicados en la neurotoxicidad de estos contaminantes, se encuentran en el mismo camino que la deficiencia de algunos ácidos grasos esenciales.

Queda por explicar si los nutrientes pueden contrarrestar los efectos negativos de los contaminantes en la salud.

En tercer lugar, se conoce poco sobre la susceptibilidad individual de ciertos productos químicos, por lo que son necesarios más estudios integrando interacciones ambiente-gen.

Proyecto Infancia y MedioAmbiente:

http://www.proyectoinma.org/presentacion-inma/index.html

domingo, 2 de octubre de 2011

EL NIÑO QUE VOLVIÓ DEL SILENCIO

El niño que volvió del silencio
Una pareja tinerfeña recupera a su hijo del autismo recurriendo a un dieta especial.
Raquel y Santiago, en la habitación de su hijo Andrés junto a sus juguetes. / CANARIASINVESTIGA.ORG




Raquel no se creía que su hijo le estuviera llamando por su nombre un año después de que éste hubiera olvidado el lenguaje sin una explicación aparente. "No puedo describir con palabras lo que sentí. Puede imaginarse las lágrimas de emoción que derramamos en casa… ¡Ya no me acordaba cómo era el timbre de su voz! De pronto la vida nos devolvía su dulce vocecilla, que sonaba como una flauta mágica". Doce meses antes, Andrés (el nombre es ficticio para proteger su intimidad) se embarcó en un viaje profundo hacia lo que los médicos llaman Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD), que hace referencia al autismo y sus síndromes aparejados.

Andrés nació en abril de 2008 de parto natural y sin complicaciones. Creció sin problemas excepto por sus problemas bronco-respiratorios. Su madre Raquel (38 años) lo recuerda como un niño "extremadamente alegre, expansivo, risueño". Fue tras la vacuna de la triple vírica, con 15 meses, cuando ocurrió el cambio. A los diez días de recibirla le dieron fiebres repentinas, y a partir de ahí comenzó todo, explica su padre Santiago (40 años). Se desconectó de su entorno, dejó de responder a los estímulos y se volvió intransigente en sus rutinas diarias. Las rabietas y pataletas se multiplicaron sin explicación y empezó a desarrollar conductas típicas del autismo. Si estaba en la guardería, daba vueltas a una columna toda la mañana; si cogía sus coches de juguete, era para moverlos de un lado a otro durante horas con la mirada perdida.

Andrés se convirtió en un niño extraño y malhumorado. Pasó a vivir en un mundo propio, ajeno a sus padres y a los otros niños. Raquel y Santiago trataban de llamarlo en vano, y no comprendían qué le había pasado a su hijo.

"Un día me di cuenta de lo más brutal de todo: el silencio", explica su madre. "Ese día te despiertas de verdad y te das cuenta que tu hijo ya no habla. Olvidó el lenguaje que tenía, se lo tragó el mismo sumidero que lo está absorbiendo a él. Entonces corres a rebuscar en los cajones de la cómoda donde guardas todas las cintas de vídeo que le grabaste meses atrás. Y las pones y las revives sólo para convencerte a ti misma que no estás loca, que tu hijo hablaba, que reía a carcajadas y tenía lenguaje, y decía 'mamá', 'papá', 'agua' y 'ajó', como todos los demás bebés".

En su angustia, hubo cosas que Raquel no llegó a compartir sino hasta mucho después. Como una tarde soleada en la azotea de la casa. El suelo quemaba y no se podía andar descalzo. De pronto apareció Andrés caminando como si nada y se quedó quieto, sin moverse. Raquel corrió a cogerlo en brazos, los pies del niño estaban enrojecidos y ardían. Ella quedó tan impresionada con aquel episodio que ni siquiera se lo contó a su marido. Más tarde supo que la insensibilidad al calor, entre otras alteraciones neurosensoriales, es uno de los síntomas del TGD.

La búsqueda

La primera reacción fue buscar información por internet, donde contactan con padres en una situación parecida. Les aconsejan que consulten con un especialista en desarrollo infantil, y es la primera vez que oyen hablar de autismo y de terapias. A continuación se reúnen con la responsable de la guardería, quien les confirma el retraso motor y cognitivo del niño. Una pedagoga amiga de la familia les recomienda que lo lleven al pediatra. Andrés ya tiene casi dos años.

La pareja comienza entonces un periplo que les lleva a visitar un pediatra, un otorrino, un neurólogo, un psicólogo, un psiquiatra, un logopeda y un psicomotricista. Este último es Miguel LLorca Linares, especialista en Psicomotricidad de la ULL, quien les confirma una alta probabilidad de que su hijo sufra un TGD, y les avisa que les llamarán para comenzar la terapia. Esto último era urgente, ya que el éxito o fracaso en estos casos depende en buena medida de coger a los niños a tiempo, cuando su cerebro todavía tiene plasticidad y sus estructuras mentales están en formación.

La pareja no acepta que el autismo de su hijo no tenga curación, como les habían explicado, y continúan rastreando internet para localizar cualquier dato que les fuera útil. Encuentran a Karyn Seroussi, una madre estadounidense autora de un artículo titulado Nosotros curamos el autismo de nuestro hijo, donde explica una historia calcada a la de Andrés. Y añade un dato que resultaría clave: su hijo había desarrollado una "alergia cerebral" a los productos lácteos tras recibir la vacuna de la triple vírica, y eso le estaba provocando los síntomas propios del autismo. Y lo mejor de todo: una vez que Karyn descubrió la influencia de la alimentación en la conducta de su hijo, retiró la leche, el queso, las galletas y todo lo que formaba parte de su dieta diaria, con resultados asombrosos.

Lo explicado en el párrafo anterior resulta tremendamente polémico en el campo médico. La mayor parte de la medicina actual no reconoce la influencia de la dieta en los TGD, incluido el autismo. Pedro Javier Martín, Pediatra y Psiquiatra Infantil del Hospital de Niños Doctor Guigou, en Santa Cruz de Tenerife, lo explica así. "Llevo 15 años trabajando aquí, y cada dos o tres años sale este tema. Es como las dietas para bajar de peso, que se ponen de moda". Se refiere a las informaciones en prensa que se publican desde hace años acerca del autismo y su relación con la dieta y la toxicidad de las vacunas.

"No hay estudios científicos que avalen esas teorías". La prueba según este especialista es que en países pobres donde no se administran vacunas a los niños, los datos de autismo son similares al de países como España. "Lo que sucede, -apunta-, es que la edad de aparición del autismo, entre uno y tres años, coincide con el periodo de vacunación de los pequeños". Esta es la opinión generalizada entre los profesionales de la medicina.

Raquel y Santiago argumentan que no son los padres quienes tienen que hacer esos estudios. "La medicina oficial siempre habla de 'una enfermedad de la que poco se sabe y que no tiene cura'. Por eso no han recuperado un solo niño. Cuando se les ofrece un caso de recuperación, en lugar de mostrar interés, se cierran en su ortodoxia y sólo argumentan que 'no está probado científicamente'. El protocolo biomédico en cambio ya ha sido capaz de recuperar a cientos de niños por todo el mundo", explica la pareja.

El protocolo DAN

El protocolo biomédico o DAN (Vencer al Autismo Ahora, en sus siglas en inglés) es un movimiento médico nacido en EEUU hace varias décadas que entiende el autismo como una enfermedad multifactorial de origen neuro-inmunológico. Los especialistas que lo aplican consideran que la base del problema está en los defectos metabólicos o fallos enzimáticos junto a un sistema inmunológico débil. Según esto, los síntomas del autismo serían consecuencia de la intoxicación con metales pesados y otras sustancias debido a problemas en el metabolismo y de asimilación de nutrientes en el intestino. Por eso aseguran que cuanto antes se inicie la intervención dietética y la detoxificación, más probabilidades de éxito.

"Si hubiéramos empezado la dieta con seis o siete años, seguramente Andrés no habría mejorado tanto", reconoce su padre. "Además, esto funciona en los casos de autismo metabólico o regresivo, y no tanto cuando hay un síndrome de nacimiento marcadamente genético", comenta la madre. "Pero aún así lo probaría siempre, porque es raro el niño que no mejora con un protocolo biológico", añade ella.

La pareja dedicó muchas horas a estudiar este enfoque, principalmente a través del Autism Research Institute de EEUU, mientras compartían sus experiencias con otras familias con casos similares en distintos lugares del planeta. Ahí ya lo tuvieron claro, y retiraron de la dieta del niño cualquier alimento que contuviera las proteínas gluten o caseína, porque suponían que estaban dañando al niño. El trigo fue sustituido por maíz; la leche de vaca por leche de almendras o arroz; el supermercado por los herbolarios.

El gran cambio

A las dos semanas de iniciar la dieta, Andrés rompió su silencio y comenzó a imitar el sonido de los animales. A las tres semanas pronunciaba palabras como "má" (mamá) y "pá" (papá). A los dos meses, ya manejaba algunas palabras más. "Era capaz de pedirme agua cuando tenía sed: 'Má, agua'. O capaz de devolverme el plato vacío cuando terminaba de comer, añadiendo: 'Má, ya-tá'". A los cuatro meses seguía ampliando su vocabulario, además de reconocer los colores, contar del uno al diez o tararear canciones de memoria.

En la terapia de la universidad les preguntaban a Raquel y Santiago por esa evolución tan favorable, y aseguraban que parecía otro niño distinto. También cambiaron los comportamientos de su hijo. Las rabietas iban desapareciendo, así como sus conductas inflexibles y repetitivas. Andrés estaba volviendo de su viaje a ninguna parte.

Después de ese cambio y de algunos encontronazos con profesionales de la salud al tratar de explicarles este método, la pareja perdió la confianza en ellos y empezó a confiar en la biomedicina, un área de conocimiento que se centra en los aspectos biológicos de la medicina, como los procesos moleculares y celulares.

Le realizaron al niño pruebas analíticas relacionadas con el metabolismo del autismo, la mayoría en laboratorios extranjeros. Así descubrieron una presencia de hongos y levaduras (cuadro de candidiasis crónica) en su intestino, que no le permitían metabolizar los alimentos de forma correcta. Al mismo tiempo se constató un nivel alto de mercurio, aluminio y otros metales pesados en su cerebro.

Entre pruebas, suplementos, alimentación y demás prescripciones del tratamiento, calculan haber desembolsado hasta la fecha más de 3.000 euros, lo que definen como "un sacrificio económico inmenso por la total falta de reconocimiento de este tratamiento por el sistema nacional de salud en España".

También se han puesto en manos de la doctora Rosella Mazzuka, especialista en protocolos biomédicos. "Desde la concepción del embrión, el niño es bombardeado por sustancias neurotóxicas como el timerosal y el hidróxido de aluminio contenido en las vacunas y otras fuentes", comenta. Muchos de los niños con síntomas autistas "tienen un déficit de la metilación hepática, o sea, no detoxifican bien, y eso hace que se intoxiquen. Presentan además intolerancia y alergia al gluten y la caseína, con síndrome de mala absorción (intestinal) que produce grandes déficits nutricionales, y eso altera la neurotransmisión. Al corregir la alimentación, tratando el intestino y detoxificando al niño, el autismo es tratable y recuperable", asegura.

Andrés, hoy

Con tres años y medio, y uno después de que volviera a hablar y a comportarse como un niño normal, Andrés ha empezado el colegio sin problemas. "Dentro de poco, el ligero retraso en el lenguaje que presenta, debido al frenazo que tuvo durante más de un año, será una anécdota. Se está poniendo al día de forma acelerada. Nadie que lo vea hoy en día sospecharía que tuvo un Trastorno del Espectro Autista ", aseguran sus padres.

Sobre la dieta de su hijo, no confían en que sea aceptada a corto plazo por la medicina actual, en vista de sus experiencias. "Va a costar unos buenos años que se conozca aquí, la pena son los niños que se pierden por el camino", comenta Raquel. "Tengo fe en que esto se llegue a ver algún día, cuando la biomedicina y la biogenética entren en la universidad".

Lo que ahora exigen muchas familias con experiencias similares es un protocolo de prevención en el calendario de vacunas. "No puede ser que en 15 meses de vida les metan 20 virus en el cuerpo y que no se tomen precauciones con los niños inmunodeprimidos o con problemas metabólicos a los que pueden afectar ciertas sustancias y excipientes", comenta Santiago. "Se está vacunando a destajo, con multidosis muy agresivas, sin ningún criterio preventivo sobre los niños que pueden ser hipersensibles", señala.

En España ya se están llevando a cabo las primeras acciones judiciales por esta cuestión. En la sección 4ª de la Audiencia Nacional hay un juicio abierto por una demanda de 70 familias con hijos autistas contra laboratorios fabricantes de vacunas con timerosal y contra el Ministerio de Sanidad, respaldados por la Asociación para Vencer el Autismo y el T.G.D. (AVA). En Chile hay un proyecto en marcha para eliminar el timerosal de todas las vacunas, que ya ha sido aprobado por una de las dos cámaras legislativas.

"Me escriben padres de España, de Miami, de todos lados", explica Raquel, que en su momento escribió un blog narrando su experiencia. "Pasé horas delante del ordenador leyendo como una loca. Ahora ya estoy un poco más desconectada, porque no puedo ayudar a todo el mundo. Pero ¿cómo me voy a callar?"

Para ampliar información:

Asociación para vencer el autismo y el T.G.D.

Asociación Aldis de Tenerife para prevenir y vencer las enfermedades infantiles

Asociación de padres de personas con autismo de Tenerife

Asociación de padres de niños autistas de Las Palmas

Fundación para la intervención temprana del autismo

Autism Research Institute (EEUU)

jueves, 8 de septiembre de 2011

TRASTORNOS DEL DESARROLLO, TERAPIAS BIOMEDICAS Y ALIMENTACION

Jorge, al igual que otros niños, sigue una dieta sin gluten y sin caseína, baja en oxalatos (no berenjenas, no pimientos verdes, no avellanas, no almendras, etc.), antimicótica (no azúcares, no manzana, etc.), limitados por las intolerancias alimenticias (IgG, lentejas, maiz, garbanzos, calabaza, cerdo, etc.) y además ... ecológica!

¿Cómo hacer una dieta equilibrada y no caer en la monotonía de alimentos que producirán intolerancias?

Recientemente he tenido la suerte de contactar con Andreina White, licenciada en nutrición y dietética por la Universidad Central de Venezuela, con dos masters en metabolismo e inmunología por la Universidad de Barcelona. Actualmente colabora con la Doctora María Jesús Clavera, siendo especialista en dietas para personas que sufren de trastornos digestivos, en particular, para niños con trastornos del desarrollo.

A continuación presento un artículo que me envía Andreina en relación con los trastornos del desarrollo infantil y la alimentación:

TRASTORNOS DEL DESARROLLO, TERAPIAS BIOMEDICAS Y ALIMENTACION. Por Andreina White.
Hoy en día, una mujer en edad fértil avanzada tiene el doble de probabilidad de tener un niño con trastorno del desarrollo que tener gemelos.

En la actualidad, año 2011, uno de cada 75 niños está considerado dentro del espectro autista y un 10 % de los niños sufre de déficit de atención con o sin hiperactividad. Un niño no es autista, padece autismo.

Un niño no nace autista, se convierte en autista o mejor dicho “se le desarrolla el autismo”.
La medicina y la psicología convencional, no puede explicar el aumento exponencial de este síndrome. Se está convirtiendo en un problema de salud pública y la autoridades sanitarias no saben qué solución darle al problema cada vez más grande.

Podemos decir que es una epidemia del siglo XXI.
¿Porqué no creer y pensar que, aparte de la genética, hay factores externos que están incidiendo en este aumento de autismo como es el estilo y modo de vida que llevamos, los factores tóxico-ambientales y lo que ingerimos, entre otros? ¿y porqué no creer y pensar que todos estos factores están en el origen de las enfermedades auto-inmunes de nuestros tiempo que hace unas décadas eran prácticamente desconocidas? ¿Es que no es nuevo para nuestro organismo (comparado con el siglo XIX): las ondas de telefonía móvil, los plásticos, el microondas, la cantidad de polución ambiental, las conservantes y colorantes, los fertilizantes, los procesados, los refinados, la alimentación basada en trigo, leche y azúcar; sumando al estrés y edad avanzada de una madre embarazada, los nuevos métodos de inseminación artificial, los partos no naturales (cesáreas), las múltiples vacunas que un niño recibe antes de los 2 años, las innecesarias veces que reciben antibióticos, la intoxicación por metales pesados, y entre otros miles de factores con los que el cuerpo de una criatura tiene que enfrentarse, tolerar inmunológicamente y desintoxicar?

Todos estos factores, que reciben nuestros niños, parece que afectan en mayor manera al colectivo del llamado ESPECTRO AUTISTA, probablemente porque tienen una vulnerabilidad genética que los predispone a una intolerancia a la leche de vaca, lo que genera un intestino inflamado, sensible y permeable (el 100% de los niños con autismo sufren de problemas intestinales al haberse realizado biopsias), que altera al sistema inmune (70% de nuestro sistema inmune está en nuestro aparato digestivo) y produce una malabsorción de nutrientes, con importantes deficiencias nutricionales y un desequilibro en la flora bacteriana comensal, que a su vez permite una entrada de toxinas al organismos.

A su vez, los individuos que padecen de espectro autista, se caracterizan, por causa genética, a tener una baja capacidad de desintoxicación, que los vuelve mucho más vulnerables a los “tóxicos modernos”, tener aún más un sistema inmune alterado, que produce un constante estado inflamatorio.

Todo esto, repercute en el cerebro, especialmente en el cerebelo que es la parte del cerebro que regula las actitudes emocionales y conductas que se ven afectados en el autismo.
Sabiendo todo esto, es lógico pensar que podemos tratar el autismo, que es curable y que es reversible.

Y es natural pensar que la manera de hacerlo es “revirtiendo” todos esos tóxicos, y trasladar al individuo, en la medida de lo posible, a un entorno alimentario y ambiental similar al siglo XIX.
A raíz de este razonamiento, nació la terapia biomédica, que consiste en disminuir la entrada de tóxicos al organismo y tener una alimentación óptima y suplementada.

De esta manera se quiere reparar el tracto digestivo, reponer la flora bacteriana, nutrir al organismo, desintoxicar el cuerpo, disminuir el estado inflamatorio y oxidativo y de esta manera reponer esa actividad normal del cerebelo.

Centrándonos en la dieta, hay varios puntos a considerar. Uno, debemos pensar que genéticamente estamos hechos como los cavernícolas. Solo tenemos un 1% que nos diferencia. ¿Qué comían los cavernícolas? Pues vegetales y proteínas animales. Sumando a esto, los alimentos disponibles en la dieta diaria tienen una cantidad de fertilizantes, conservantes, colorantes y aditivos químicos, las cuales son sustancias que el cuerpo debe desintoxicar.

Si esta capacidad está disminuida, nos encontramos con que este “modernismo” no nos beneficia.
Además, debemos de pensar que la alimentación de hoy en día es prácticamente a base de lácteos (la leche de vaca es extraña para los humanos, pues no somos becerros), trigo (crea muy fácilmente reacciones inflamatorias) y azúcar (alimento totalmente refinado, que alimenta a la flora dis-biótica).

Entonces, dentro de la terapia biomédica, tratamos de llevar una alimentación similar a la que se usaba en el paleolítico (a base principalmente de vegetales, proteínas animales y grasas), 100% biológica, exenta estrictamente de lácteos, azúcar y gluten (trigo y otros cereales), así como alimentos a los que cada paciente ha desarrollado su propia intolerancia.

Para contactar con Andreina:
info.nutriwhite@gmail.com o a través del teléfono 608 90 90 58
blog: http://nutriwhite.wordpress.com/

martes, 23 de agosto de 2011

5/12 NOTAS DEL III CONGRESO INTERNACIONAL MULTIDISCIPLINARIO SOBRE AUTISMO Y TGD

Continuación ... notas personales del III Congreso Internacional sobre autismo, TGD y trastornos en el neurodesarrollo (Barcelona, 24, 25 y 26 de junio de 2011).

5. Dra. Leticia Domínguez (médico cirujano cofundadora y presidenta de LINCA México/EEUU). TIPOS DE DIETAS UTILIZADAS EN LOS TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS.

En el 60% de los niños con TEA hay un colesterol bajo. Las excreciones de la cándida son neurotóxicas e inmunotóxicas. Ojo a las maltodextrinas de granos con gluten.
Algunos alimentos a tener en cuenta: tapioca, yuca, sorgo, arroz, mijo, amaranto, quinoa, frijoles, habas, lentejas, leche de Blass, de papa, de coco, de almendra, de avellanas, de castaña; camote, papa, algarroba, etc.

Cuando se está en la dieta sin gluten y sin caseína se aumenta considerablemente los carbohidratos, provocando un aumento de cándidas. Es importante suplementar con proteínas. Ojo a los siguientes productos: almidón vegetal, malta como jarabe, productos de limpieza, cremas corporales (el jabón contiene avena o trigo), etc.
A veces se dan casos de una mejoría al empezar con la dieta y posteriormente se estanca. Puede ocurrir que se aumentan los carbohidratos y aumenta la disbiosis por cándidas.
La dieta de carbohidratos específicos se utiliza cuando hay una disbiosis intestinal considerable. Puede utilizarse por periodos de 6 meses. Esta dieta utiliza hidratos de carbonos simples, monosacáridos. Utiliza la miel para endulzar. El ácido láctico y acético alto son síntomas de un alto contenido de productos de desechos de la fermentación de gases de los azúcares no digeridos. La dieta se detalla en: www.pecanbread.com

No se puede utilizar patatas, no cereal, no grano (no arroz ni maíz). Para realizar la dieta es necesario descartar la presencia de ácido orótico, para descartar anormalidad en el ciclo de la urea, porque no podría comer muchas proteínas. Es necesario chequear los oxalatos (provienen de hongos como Aspergillus y Candida), del metabolismo humano y de algunas frutas, verduras y frutos secos principalmente. Cuando los oxalatos están altos al niño le cuesta hacer pipi porque le duele (cristales). Se suele utilizar un tipo de probióticos específicos para desdoblar los oxalatos: USL 3 y B6.

Es interesante una dieta rotatoria si hay una IgG alta, introduciendo cada 4 días alimentos.

viernes, 12 de agosto de 2011

RECOMENDACIONES DE LA AGENCIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIÓN

Recomendaciones de consumo por la presencia de nitratos en hortalizas

Publicado por al Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición con fecha 14/04/2011
  • Se recomienda, por precaución, no incluir las espinacas ni las acelgas en sus purés antes del primer año de vida. En caso de incluir estas verduras antes del año, procurar que el contenido de espinacas y/o acelgas no sea mayor del 20% del contenido total del puré.
  • No dar más de una ración de espinacas y/o acelgas al día a niños entre 1 y 3 años.
  • No dar espinacas y/o acelgas a niños que presenten infecciones bacterianas gastrointestinales.
  • No mantener a temperatura ambiente las verduras cocinadas (enteras o en puré). Conservar en frigorífico si se van a consumir en el mismo día, si no, congelar.
Recomendaciones consumo de nitratos
Reglamento de la UE donde se fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimentacios

martes, 9 de agosto de 2011

MERCURIO Y PESCADO


Hace mucho tiempo que se viene hablando sobre el riesgo del consumo de pescados bioacumuladores (gran tamaño) por su alto contenido en metales pesados (principalmente mercurio) y su relación con los trastornos en el neurodesarrollo; pues bien, el pasado 14/04/2011, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (perteneciente al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad) ha publicado unas recomendaciones de consumo de pescado para poblaciones sensibles debido a la presencia de mercurio.

Dichas recomendaciones se justifican en un Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) en relación a los niveles de mercurio establecidos para los productos de la pesca, basado en la “Opinión sobre el mercurio y metil-mercurio en productos alimenticios” de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), como la nota informativa sobre “Metil-mercurio en pescado y productos pesqueros” de la Dirección General de Sanidad y Consumo (DGSANCO) de la Comisión Europea.

Las recomendaciones para el consumo de Pez espada, Tiburón, Atún rojo (Thunnus thynnus:especie grande, normalmente consumida en fresco o congelada y fileteada) y Lucio son las siguientes:
  • Mujeres embarazadas o que puedan llegar a estarlo o en período de lactancia. Evitar el consumo
  • Niños < 3 años. Evitar el consumo
  • Niños 3-12 años. Limitar a 50 gr/semana o 100gr/ 2 semanas (No consumir ningún otro de los pescados de esta categoría en la misma semana).

RECOMENDACIONES DE LA AGENCIA ESPAÑOLA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIÓN PARA MUJERES EMBARAZADAS O EN PERIODO DE LACTANCIA Y POBLACIÓN INFANTIL:

Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) en relación a los niveles de mercurioestablecidos para los productos de la pesca:

Lista de peces con mercurio

jueves, 9 de junio de 2011

PROHIBEN LA VENTA DE BIBERONES CON BISFENOL A


Noticia publicada en la Razon.es (05/06/2011).

En la fabricación de los biberones interviene el bisfenol A, una molécula orgánica utilizada en la fabricación de policarbonatos y para producir materiales plásticos.

Cierta cantidad de esta sustancia puede pasar del recipiente plástico al líquido que contiene, como la leche. Y el organismo de los bebés en sus primeros meses de vida todavía no está lo suficientemente formado como para eliminarlo. Ante el peligro que supone, la Unión Europea ha prohibido la comercialización y las importaciones en todos los Estados miembros de biberones fabricados con la sustancia bisfenol A por sus posibles efectos perjudiciales.
El comisario de Sanidad, John Dalli, ha justificado la prohibición por la necesidad de «proteger mejor la salud de los ciudadanos de la UE y en particular la salud de nuestros niños». «Dado que hay incertidumbres sobre el efecto de la exposición de los bebés al bisfenol A, la Comisión ha considerado necesario y apropiado actuar»,
explicó.
La prohibición fue prevista en una directiva aprobada el pasado mes de enero. Desde entonces, la industria ha ido retirando voluntariamente del mercado los biberones que contienen esta sustancia. Desde el 1 de marzo está prohibido fabricarlos en la UE.

En miligramos
En 2010, Francia y Dinamarca ya adoptaron medidas nacionales para restringir el uso de bisfenol A. La Agencia de Seguridad Alimentaria dictaminó que una ingestión diaria de 0,05 miligramos por kilo de peso es segura, y que la exposición de todos los grupos de población está por debajo de este límite. No obstante, concluyó que para determinar el impacto en los bebés se necesita más investigación.
Publicación en el Boletín Oficial del Estado: http://www.boe.es/boe/dias/2011/03/25/pdfs/BOE-A-2011-5399.pdf

viernes, 6 de mayo de 2011

TALLER PRÁCTICO SOBRE NUTRICIóN Y DISCAPACIDAD


LUGAR: CASA DE LA CULTURA DE ARROYO DE LA MIEL (Málaga)
PZA. JUAN DE AUSTRIA S/N
COMO LLEGAR:
ACCESO: AUTOVÍA A-7 SALIDA 222 ARROYO DE LA MIEL
CÚANDO:
18 DE MAYO DE 17,30 A 20,00 horas
19 DE MAYO DE 10,00 A 12,30 horas
ES GRATUITO.
EL AFORO ES LIMITADO. POR FAVOR, CONFIRMAR ASISTENCIA: pilarjimenez2008@telefonica.net

PROGRAMA
miércoles 18 de mayo (17,30-20,00 horas):

SESION: RIESGOS QUÍMICOS EMERGENTES DE LOS ALIMENTOS
Elena Pérez Martínez
Lda. CC Biológicas- Bioquímica
Especialista en Alimentación y Nutrición Aplicada

INTRODUCCIÓN

Que son los alimentos
TOXICOS-RIESGO
La presencia de sustancias que pueden ser tóxicas en los alimentos

PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR
Organismos Nacionales como los Internacionales evalúan constantemente:
El riesgo que estas sustancias representan para los humanos
Los límites para evitar su posible toxicidad

SUSTANCIAS QUÍMICAS POTENCIALMENTE PRESENTES EN LOS ALIMENTOS

1-SUSTANCIAS NO NUTRITIVAS
Donde las encontramos
Recomendaciones al consumidor para reducir su consumo

2-MICOTOXINAS: AFLATOXINAS
Donde se encuentran
Consumidor responsable de su compra
Conservación en el hogar

3-CONTAMINANTES MEDIOAMBIENTALES
Dioxinas y metales pesados. Como reducir su consumo
Beneficios del consumo de determinados alimentos para contrarrestar los efectos.


4-SUSTANCIAS QUE MIGRAN A LOS ALIMENTOS DE LOS ENVASES
Los Plásticos.
Como controlar los riesgos

5-TÓXICOS DERIVADOS DE TRATAMIENTOS TÉRMICOS
Cuales son las más frecuentes
Recomendaciones para minimizar riesgos
Elección de método culinario según el objetivo nutricional

5.1-Benzopirenos Como se originan los Benzopirenos
Donde se encuentran
Pautas para minimizarlos

6-RESIDUOS QUE ENCONTRAMOS EN LOS ALIMENTOS

Herbicidas, insecticidas y fungicidas
Aumento de nitratos y nitritos en los alimentos que consumimos
Recomendaciones para ingerir menos nitritos y nitratos
Tendencia de las hortalizas y verduras a acumular nitratos.
Recomendaciones en el hogar para contrarrestar la formación de nitrosaminas

7-ADITIVOS ALIMENTARIOS
Clases de aditivos

Aditivos alimentarios CONSERVANTES
ANHIDRIDO SULFUROSO Y SULFITOS
Donde encontramos sulfitos
Que producen en el organismo
Recomendaciones para el consumidor


CONCLUSIONES GENERALES PARA PROTECCION DE RIESGOS QUIMICOS EMERGENTES DE LOS ALIMENTOS Y DE SU MANIPULACIÓN EN EL HOGAR

Referencias Bibliográficas

jueves
19 de mayo (10,00-12,30 horas):

GRANDES CAMBIOS
En la alimentación y en los estilos de vida

LOS NUTRIENTES Y SUS REPERCUSIONES

¿QUÉ SE PRETENDE CONSEGUIR CON UNA DIETA ADECUADA?

LOS GRANDES DESEQUILIBRIOS ALIMENTARIOS
Exceso o falta de peso en niños especiales

DESEQUILIBRIOS ENTRE LOS MACRONUTRIENTES
Interruptores hormonales

DESEQUILIBRIO DE MICRONUTRIENTES
SEROTONINA
Tranquilidad, felicidad y sueño
Alimentos que favorecen la producción de MELATONINA

ALIMENTOS INTERESANTES PARA INCLUIR EN LA DIETA
Trigo Sarraceno
Amaranto
Quinoa
Mijo
Recetas relacionadas

OMEGA 6 Y OMEGA 3. GRASA ESENCIAL

Fuentes alimentarias de la serie omega 3
Vegetales y animales

DESEQUILIBRIO DEL CALCIO Y FOSFORO
Fuentes dietéticas de calcio
El agua

DESEQUILIBRIO ANTIOXIDANTES Y LOS RL

DESEQUILIBRIO DE LA FLORA INTESTINAL

ARMONÍA Y EQUILIBRIO DE NUTRIENTES

AYUDA EXTRA PARA MANTENER UNA NUTRICION EQUILIBRADA
Tecnología de suspensión en gel
Desequilibrios alimentarios, EXO,UMI,OM3
Desequilibrios alimentarios GRN MIN

CONCLUSIONES:
El poder de la nutrición

LA NUTRICIÓN. IMPORTANTE PARA TODOS

Aquell@s interesados en salir desde Algeciras y alrededores (Campo de Gibraltar) y compartir desplazamiento en vehículo, contactar con: jorge.serradilla@juntadeandalucia.es

martes, 1 de febrero de 2011

EL VIAJE DE VUELTA


EL VIAJE DE VUELTA El autismo es tratable. La recuperación es posible.

Este blog narra la historia de una familia que un día se enfrentó al difícil diagnóstico de un Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) y que hoy puede contar la recuperación de su hijo gracias a la Biomedicina. Pretende ser una luz en el camino de tantos padres perdidos que hoy en día viven una historia similar. Pretende transmitir un mensaje de esperanza contando la otra cara del autismo, ésa a la que la medicina oficial sigue dando la espalda.

NUESTRA HISTORIA (resumen del texto original que podrás leer en la entrada original)

Un bebé feliz
Dani, mi segundo hijo, nació el 9 de abril de 2008, en un precioso parto donde viví la emoción de verlo llegar al mundo desde mi total plenitud y madurez como madre. Fue un niño macrosómico: pesó 4 kilos 300 gramos. El parto fue largo y costoso, y en algún momento se tiñó el líquido y se pensó en intervenir con oxígeno. Pero finalmente, Dani eligió salir y nació sin cesárea ni intervención con fórceps o ventosas. Salió y lloró como un gran guerrero, librando su primera gran batalla...

El viaje de ida
Un día (no se sabe exactamente cuál) todo cambió. Es difícil poner fecha al cambio, porque no ocurre de golpe. Sí recuerdas el día en que, por primera vez, te paras, tomas aire y te atreves a preguntarte a ti misma si todo va bien. Recuerdas “la época” en que se inician las sospechas. Recuerdas momentos y fragmentos: el inicio del viaje de ida hacia lo desconocido...

Adiós al juego
Dani acudía por aquellos días a una guardería donde, a través de un sistema de vigilancia por cámaras conectadas al ordenador, se podía seguir al niño desde casa. Yo casi nunca podía verlo, porque estaba trabajando. Pero mi madre, que sí vigilaba al niño cada día, fue la primera persona en advertirme que se pasaba la mañana dando vueltas alrededor de una columna sin apenas hacer nada más. Aquella primera señal me sacudió el corazón...

El silencio toma nuestras vidas
Y un día me di cuenta de lo más brutal de todo: el silencio. ¿Dónde estaba la alegre voz de mi hijo? ¿A dónde habían ido a parar sus primeras palabras? Ese día te despiertas de verdad y te das cuenta de que tu hijo YA NO habla. Ha caído en una mudez absoluta. Olvidó el lenguaje que tenía, se lo tragó el mismo sumidero que lo está absorbiendo a él...

Un cerebro drogado
Hay muchos otros recuerdos del inicio de aquel viaje hacia la pesadilla que me acompañarán toda la vida. Recuerdo su particular manera de llorar cuando se enfadaba. Comenzó a emitir un llanto extraño, que salía de alguna profunda y desconocida entraña, un llanto hueco, como el eco en una cueva, más parecido al de un animal, o al de una extraña criatura, que al de un bebé. Cuando lo oía llorar así me asustaba. No lo reconocía. Ahora sé que quien lloraba no era mi hijo, sino un cerebro drogado. Pero me quedaba aún mucho camino para averiguarlo...

Días de angustia
Recuerdo igualmente a Dani apegado a sus “objetos”, tratando de cargar consigo 10 o 15 cochecitos a la vez que, por supuesto, acababan en el suelo. Y lo recuerdo sentado en su sillita en un estado de extrema pasividad, con la mirada clavada en el televisor, sin atender a nada más, completamente hipnotizado, como el que está drogado, sin contacto ocular, sin respuesta a mi voz, a mis intentos de contactar con él. A veces llegaba de la calle y corría a abrazarlo, a besarlo. Pero él ni me miraba. Permanecía impasible mirando el televisor, como si yo no estuviera allí...

Qué está ocurriendo
Un día te despiertas y te dices a ti misma que algo está ocurriendo, que debes empezar a darle forma a tus miedos, debes darle voz a tu angustia, debes verbalizar, averiguar, preguntar, compartir.
Lo primero que hago es consultar en Internet. Me encuentro con dos palabras clave que cambian mi vida: “retraso madurativo”. Es un hilo del que tiro y descubro toda una madeja...

Manos a la obra
Marzo de 2010. Dani está a punto de cumplir dos años, pero su desarrollo parece que se detuvo muchos meses atrás. Acudo a la pediatra y le expongo el problema. Le resta importancia, me tranquiliza diciéndome que “ya hablará”, que seguramente es de esos niños que se retrasa un poco en la adquisición del lenguaje y nada más (abro un paréntesis para comentar que esta actitud, tan repetida en los consultorios pediátricos de nuestro país, supone uno de los primeros escollos a los que se enfrentan los padres de niños con Trastornos del Desarrollo. La total ignorancia del pediatra a la hora de reconocer un caso de este tipo para derivarlo urgentemente a los especialistas, retrasa en muchos casos la aparición del diagnóstico, y en consecuencia, la atención temprana que necesitan nuestros hijos. Un error fatal que se paga muy caro, ya que en la intervención de los TGD el tiempo es oro, y cada minuto que se demore tiene consecuencias nefastas para el futuro desarrollo de los niños)...

Un largo peregrinaje
Y comenzamos con todos los análisis. Los resultados de las pruebas del oído son normales, y apenas reflejan una hipoacusia de carácter tan leve (debido a sus cuadros de infecciones bronquiales y mocos) que ningún médico le da importancia. Se confirma lo que ya sospechábamos: Dani no tiene ningún problema de sordera, y su falta de respuesta a los estímulos no tiene su origen en un déficit de audición...

El fantasma del TGD
Pero entonces, con la llegada del verano, comienzan las “otras” evaluaciones sobre la salud de mi hijo, las procedentes del área psicológica y psiquiátrica. Y es aquí cuando un fantasma llamado TRASTORNO GENERALIZADO DEL DESARROLLO (TGD) se instala en nuestras vidas...

Un expediente sobre una mesa
No puedo dedicar las mismas palabras de agradecimiento a la siguiente profesional que nos tocó visitar en nuestro peregrinaje: la logopeda de la sección de Rehabilitación de un hospital público de cuyo nombre no quiero acordarme. Con esta visita no tuvimos tanta suerte. Había puesto muchas expectativas en ella. Llevaba meses aguardando esta cita, volcando en ella todas mis ilusiones y esperanzas para la recuperación de mi hijo. Pero aquella mañana de verano, cuando salí de allí con un nudo en la garganta, comprendí que la visita había resultado infructuosa. Me encontré con una “profesional” más preocupada por su inminente salida de vacaciones que por la mudez de mi hijo...

El Tiempo es Oro
Nuestro periplo de consulta en consulta continuó. Llegó el turno de la psiquiatra infantil. Tuvimos la suerte de ser atendidos sin esperas, ya que la doctora Nuria Naranjo es prima hermana de mi marido, y nos recibió en cuanto la llamamos. Tras una larga entrevista con ella, en la que describimos toda la evolución de Dani, coincidió en que parecíamos estar ante un caso de TGD. Pese a que Dani empezaría en la Terapia de la ULL en el mes de septiembre, la doctora creyó conveniente aprovechar el tiempo y derivarlo a otra terapia infantil con niños con TGD durante el mes de agosto. De todo cuanto nos dijo, me aferré a las siguientes palabras: “El futuro de Dani depende de lo que hagamos con él en los próximos 3 o 4 años. Ahora, su cerebro tiene plasticidad y podemos intervenir con más éxito. Luego se estructurará y todo será más rígido y difícil”. Ese mensaje se me quedó grabado a fuego y me dio fuerzas para continuar...

Cuando tu avión no llega a Italia
Principios de agosto de 2010. Son días de lágrimas silenciosas. Los acontecimientos me desbordan. Pese a que llevo muchos meses luchando con una fortaleza que me asombra, y jurándome a mí misma que no voy a desfallecer (porque mi hijo me necesita fuerte y entera), hay momentos en que las fuerzas flaquean y me vengo abajo. Me doy cuenta de que llevo muchos meses de angustia contenida, de que ni siquiera me he permitido a mí misma llorar, de que no me he dado un tiempo personal de duelo en el que asumir las cosas y tratar de encajar lo que nos está ocurriendo...

La reacción
Y fue así como un buen día (¡bendito día!) me desperté y me sequé las lágrimas. Me ayudó mucho un vídeo con el que me crucé en Internet (el destino siempre pone en tu camino las pistas que debes descifrar), en el que una madre guerrera hablaba de su pequeña niña diagnosticada a los dos años con un TGD. Y decía: “es bueno llorar, pero no te puedes perder demasiado en ese tiempo…Porque mientras yo estoy llorando, mi hija está sola, y cada minuto que yo invierta en mis lágrimas es un minuto que pierdo para ayudarla”...

Una asombrosa conexión
Me dejé las pestañas en Internet. Quise saberlo todo sobre autismo. Cada día y cada noche me quedaba horas y horas leyendo cuanta información se me cruzaba en el camino sobre los TGDs infantiles. Quería saber qué se estaba investigando ahora, cuáles eran los últimos estudios, qué tenían que decir otros profesionales fuera de España…Quería saber y saber y saber todo lo que no me habían contado...
Y de pronto me adentré en el relato de ese niño y creí reconocer a Dani en casi todo lo que allí se referenciaba. El artículo, titulado NOSOTROS CURAMOS EL AUTISMO DE NUESTRO HIJO, hablaba de un niño que sufría trastornos digestivos y diarrea crónica, que había convulsionado con una fiebre de 40º después de recibir la vacuna SaRuPa (en inglés MMR) a los 15 meses, episodio tras el cual perdió el lenguaje y las destrezas sociales, que había desarrollado una “alergia cerebral” a la leche y a los productos lácteos…Decía también que una vez que su madre descubrió la influencia de la alimentación en la conducta de su hijo había probado retirar la leche, el queso, las galletas y todo lo que formaba parte de su dieta diaria, con resultados asombrosos. Miles comenzó a recuperarse a medida que dejaba de ingerir ciertos alimentos. Poco a poco regresaron las palabras, al principio, de forma poco audible. Y un día, finalmente, de forma nítida y contundente. Fue el día en que Miles miró a su madre a los ojos y le dijo, señalándole un muñeco: “"Wook, Mommy issa Tywannosaurus Wex!" (Mira mamá, es un Tiranosaurus Rex).” Aquello fue el comienzo de su salvación. Y no sólo la de Miles, sino la de miles de niños en el mundo...

Una pandemia llamada ‘autismo’
Lo que nadie me había contado es que el autismo infantil es hoy en día una de las mayores epidemias del siglo XXI. Ninguna enfermedad ha crecido como ésta a nivel mundial. Antes, 1 de cada 10000 niños era autista. Hoy, 1 de cada 166...

La punta del iceberg
Una de las primeras cosas que se están descubriendo es que una enfermedad que crece a este rit­mo no puede deberse sólo a causas genéticas. Se ha empezado a investigar qué tienen muchos de estos niños en común y se ha visto un denominador común en todos ellos: la mayoría presenta durante el primer año de vida un cuadro de infecciones crónicas (otitis, infecciones de las vías respiratorias, neumonías, bronquiolitis...), ya que son niños que nacen con un sistema inmunológico muy débil y dañado, digamos que mucho más frágil que el resto (es decir, no tienen defensas).
Eso trae como consecuencia varias cosas...

La agresión vacunal
Se han hecho ya muchas investigaciones con estos niños (los que desarrollan el autismo regresivo) y se ha descubierto que todos tienen los mismos problemas intestinales (diarreas crónicas o cuadros de estreñimiento agudo, hiperplasia lifoindea intestinal, infecciones bacterianas gravísimas, como candidiasis y todo tipo de hongos y levaduras adheridos a las paredes intestinales, inflamaciones intestinales y demás...). También se ha determinado que todos están inmunodeprimidos o presentan problemas metabólicos y dificultades en la eliminación de toxinas (fallos de origen genético en ciertas enzimas que generan carencias nutricionales muy graves para el cerebro, que se encuentra sub-alimentado y poco oxigenado, es decir, como “drogado“ y funcionando “a medio gas“)...

Protocolo DAN
Comencé a leer todos los estudios de ARI: el Autism Research Institute, que es ahora mismo la Institución nº 1 en Autismo de EEUU. También los estudios de la Universidad de Harvard. Y por primera vez supe lo que era el movimiento DAN, cuyas siglas responden a DEFEAT AUTISM NOW (“Detener el Autismo ahora”). Es un movimiento médico a nivel mundial que, a raíz de todas estas investigaciones, ha diseñado un protocolo para intervenir el autismo infantil desde esta nueva perspectiva biomédica, impidiendo que la enfermedad siga disparándose, y asumiendo que sus verdaderas causas se sitúan en un problema metabólico (defectos enzimáticos e inmunológicos) y no en un plano psiquiátrico (que hasta ahora no alcanzaba a dar una explicación a los trastornos del espectro autista, más allá del “origen misterioso o desconocido” y del pronóstico de “no tiene cura, es para toda la vida”). Al protocolo DAN se están sumando en todo el mundo, y de forma creciente, miles de profesionales sanitarios que parten de la base de que el autismo y los TGD infantiles en general sí se pueden diagnosticar a partir de analíticas y pruebas bioquímicas (y no con diagnósticos clínicos basados en la observación psiquiátrica), ya que bajo la punta del iceberg del trastorno neurológico subyace una enfermedad metabólica e intestinal...

El viaje de vuelta
A partir del día 10 de agosto todo cambió para nosotros. Dani dejó de comer gluten, soja y caseína. Sustituimos el trigo por maíz. La leche de vaca por leche de almendras o arroz. El supermercado por los herbolarios. La alimentación basada en productos químicos, envasados o conservantes por una dieta completamente natural. Fueron duros tiempos de adaptación a muchos cambios. Mi hijo tuvo que renunciar a toda esa comida que adoraba y a la cual se había vuelto adicto. Y esto nunca es fácil, ni a nivel psicológico ni a nivel económico. Pero sólo puedo decir que todo esfuerzo valió la pena. Los resultados fueron asombrosos.
A las 2 semanas de iniciar la dieta, mi hijo comenzó a imitar el sonido de los animales: la vaca, el lobo, el perro, el gato, el gallo, el caballito, el cerdo.
A las 3 semanas, llegaron las primeras palabras: má (mamá), pá (papá), agua, pan…No puedo describir con palabras lo que sentí el día en que Dani volvió a llamarme. Pueden imaginarse las lágrimas de emoción que derramamos en casa…¡Ya no me acordaba cómo era el timbre de su voz! Y de pronto la vida nos devolvía su dulce vocecilla, que sonaba como una flauta mágica...

Ojos ciegos. Mentes cerradas.
Y digo que algunos doctores permanecen ciegos porque así lo hemos sentido en nuestras propias carnes...

Homeopatía frente a ‘lo otro’
Una experiencia muy similar vivimos con su pediatra de cabecera. Durante el primer año de vida de mi bebé, cuando mi hijo se había vuelto un enfermo crónico de los bronquios, cuando vivía pegado a una mascarilla de ventolín y pullmicort, cuando era medicado todas las semanas con corticoide, broncodilatadores y antibiótico oral que estaban arrasando su flora intestinal y dañando gravemente su sistema inmunológico, cuando su cuerpo se había convertido en un roncus pulmonar continuo, en una fábrica imparable de moco infeccioso que explotaba por cualquier sitio (oídos, ojos…), siempre al borde de la neumonía, y cuando era más que evidente que no estaba respondiendo a tales tratamientos, jamás hizo nada por rectificar su plan terapéutico. Todas las semanas mi hijo repetía una otitis, o una conjuntivitis, o una bronquiolitis, o una bronquitis…Éramos los “Reyes de las –itis”. Y su pediatra se limitaba a repetir recetas, una y otra vez, sin ni siquiera preguntarse por el fondo del problema. Mi hijo llegó a una unidad de Fisioterapia respiratoria gracias a que nosotros, sus padres, buscamos información paralela y supimos de la existencia de esa terapia rehabilitadora como alternativa a la agresión farmacológica.
Y finalmente, cansados de nebulizarlo, de llevarlo al consultorio o a urgencias dos o tres días en semana, agotados de no ver mejorías en su estado, decidimos cambiar de rumbo y acudir a un homeópata...

“Cuando lo vea lo creo”
Desde ese momento, la pediatra de cabecera de mi hijo sabe que hemos perdido gran parte de nuestra fe en la medicina oficial del establishment al que ella pertenece. Ella nos ve a nosotros como “hippies alternativos”, quizás como “víctimas de una secta”, y nosotros a ella como una estupenda “funcionaria repetidora de recetas” muy rentables para la industria farmacéutica. Y dentro de esa relación, basada en la resignación, nos soportamos y aceptamos mutuamente, con el mayor respeto y tolerancia que podemos brindarnos...

Tratamiento biomédico: el renacimiento
Dada la asombrosa recuperación de mi hijo a partir del cambio de alimentación, no tuvimos ninguna duda de que debíamos realizar los exámenes médicos pertinentes y solicitar una cita con la doctora Rosella Mazzuka, quien visitaría Canarias en el mes de noviembre gracias a la asociación ALDIS...

Dani es otro niño. Su reloj biológico volvió a ponerse en marcha. Atrás quedaron los angustiosos días de rabietas, llantos y rutinas; los días de conductas repetitivas, de miradas perdidas, de silencio y vacío…Hoy en día, mi pequeño habla, conecta, se comunica, ríe a carcajadas, canta, baila, juega, trepa, salta, contagia su vitalidad a todo el que se cruza en su camino… Y está preparando una “mochila” llena de sabiduría para su inminente entrada en el colegio, el próximo curso escolar. Su hermano mayor, Héctor (su mejor terapeuta, logopeda y psicólogo), disfruta de él cada día, enseñándole juegos, palabras y nuevas diversiones. Aún hay cosas que limar. Y, desde luego, no podemos bajar la guardia. Debemos seguir manteniendo a raya a las cándidas y no flaquear con su dieta especial. Pero, en definitiva, hoy puedo decir con orgullo que mi hijo se ha recuperado casi totalmente de su TGD, que vuelve a ser el mismo niño que un día llenó la casa de ruido y alegría.

Ésta es nuestra historia, para quien quiera escucharla. Daniel González Martín vino al mundo dos veces: una, el 9 de abril de 2008, cuando su madre lo parió; otra, el 10 de agosto de 2010, cuando sus padres, a través de un tratamiento biomédico, lo devolvieron al mundo de las palabras y las miradas.

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