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jueves, 26 de enero de 2012

El exceso de células corticales sería la causa del autismo

Investigadores señalan que el exceso se produce en el embarazo

EL UNIVERSAL
lunes 19 de diciembre de 2011 12:00 AM
Washington.- El autismo podría estar relacionado con un crecimiento excesivo y anómalo de neuronas en áreas cerebrales asociadas al desarrollo cognitivo y de comunicación durante la etapa prenatal, según un estudio de la Universidad de San Diego.

Los científicos descubrieron 67 % de exceso de células corticales, un tipo de células cerebrales que sólo se producen antes del nacimiento, en niños con autismo de entre 2 y 16 de años frente al grupo de control con desarrollo normal, reseñó Efe.

"Los resultados de la investigación sugieren que el desorden podría proceder de procesos prenatales que se habrían desarrollado de manera errónea", indicó Eric Courchesne, profesor de Neurociencia y director del estudio.

La proliferación de estas neuronas es exponencial entre las 10 y las 20 semanas de gestación. Sin embargo, durante el tercer trimestre de gestación la mitad de estas neuronas desaparecen en proceso natural.

Un fallo en ese proceso puede crear un exceso patológico de neuronas corticales.

Fuente: http://www.eluniversal.com/vida/111219/el-exceso-de-celulas-corticales-seria-la-causa-del-autismo?mid=55

viernes, 25 de noviembre de 2011

¿DEMASIADAS NEURONAS EN EL AUTISMO?

Un pequeño estudio halla un número excesivo de células cerebrales en una región responsable de la comunicación. Noticia publicada en MidLine Plus.

MARTES, 8 de noviembre (HealthDay News) -- Los cerebros de los niños autistas tienen muchas más neuronas en la corteza prefrontal que los cerebros de niños no autistas, halla un estudio reciente que podría avanzar la investigación sobre el trastorno.

"Por primera vez, tenemos el potencial de comprender por qué comienza el autismo", aseguró el autor del estudio Eric Courchesne, profesor de neurociencias de la Facultad de medicina de la Universidad de California en San Diego y director del Centro de Excelencia en el Autismo.

"Crear neuronas y el número correcto de ellas es absolutamente esencial para construir el cerebro", dijo Courchesne. "Si hay un número excesivo de neuronas, esto debe tener una consecuencia negativa en la forma en que el cerebro se programa u organiza".

En este pequeño estudio preliminar los investigadores examinaron tejido cerebral postmórtem de siete chicos con autismo y seis chicos sin autismo, que tenían entre 2 y 16 años al morir.

Los niños autistas tenían en promedio 67 por ciento más neuronas, un tipo de célula cerebral que es la unidad esencial del sistema nervioso, que los chicos sin autismo de una edad similar.

Específicamente, hallaron que los niños autistas tenían 79 por ciento más neuronas en la corteza prefrontal dorsolateral, y 29 por ciento más neuronas en la corteza prefrontal medial, que los demás niños.

La corteza prefrontal es clave para los pensamientos y comportamientos complejos, que incluyen el lenguaje, la conducta social y la toma de decisiones. La corteza prefrontal dorsolateral se relaciona muy íntimamente con la "función ejecutiva", lo que incluye la planificación, el razonamiento y "la cognición de nivel muy alto", señaló Lizabeth Romanski, profesora asistente de neurobiología y anatomía del Centro Médico de la Universidad de Rochester, quien no participó en la investigación. Se cree que la corteza prefrontal medial es importante para la socialización y otras conductas y emociones.

Mientras los niños en desarrollo normal tenían unas 1.16 mil millones de neuronas en la corteza prefrontal, los niños autistas tenían unos 1.94 mil millones.

El estudio aparece en la edición del 9 de noviembre de la revista Journal of the American Medical Association.

El autismo es un trastorno del desarrollo neural que se caracteriza por problemas con la interacción social, la comunicación y conductas e intereses restringidos. Se calcula que uno de cada 110 niños de EE. UU. (muchos más chicos que chicas) sufre del trastorno, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Las neuronas solo se generan durante el desarrollo fetal, específicamente entre las 10 y 20 semanas, dijo Courchesne. Aunque las neuronas siguen creciendo en la niñez, y las conexiones cerebrales se desarrollan y se eliminan, el número de neuronas sigue siendo constante desde el nacimiento.

Esto significa que lo que sea que sucede en el autismo se inicia en el útero, lo que debería ayudar a enfocar a los investigadores que buscan las causas o desencadenantes, incluso genes específicos o exposiciones prenatales.

"Ahora, debemos hallar qué genes o qué afecciones uterinas no genéticas llevan a un exceso de neuronas", planteó.

Investigaciones anteriores también han documentado un "crecimiento cerebral excesivo" en los niños autistas, pero esos estudios se hicieron midiendo la circunferencia cerebral o mediante IRM, apuntaron los expertos. En este estudio, los investigadores lograron ser más específicos al contar las células de la región prefrontal.

"Esto encaja muy bien con investigaciones previas e intenta explicar a qué podría deberse el incremento en el tamaño del cerebro, y lo que hallan es que se debe a un mayor número de neuronas", apuntó Romanski.

Tras un periodo de proliferación en el segundo trimestre, las neuronas también se "podan", o sea que pasan por una muerte celular planificada. "Este proceso, la muerte celular, es una parte muy importante del desarrollo cerebral", aseguró Romanski.

Una pregunta que debe ser explorada es si los cerebros autistas generan más neuronas o tienen un proceso de "poda" que funciona mal, planteó.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Eric Courchesne, Ph.D, professor, neurosciences, University of California, San Diego School of Medicine, and director, Autism Center of Excellence; Nicholas Lange, Sc.D, associate professor, psychiatry and biostatistics, Harvard Medical School, Boston; Lizabeth Romanski, Ph.D., associate professor, neurobiology and anatomy, University of Rochester Medical Center, Rochester, N.Y.; Nov. 9, 2011, Journal of the American Medical Association

HealthDay

miércoles, 4 de mayo de 2011

AUTISMO: CEREBRO CRECE UN 10% A LOS 2 AÑOS

Desde esa edad se inicia un aumento que finaliza a los 4 años. Esto estaría asociado a un mayor plegamiento de la superficie del mismo.


En el estudio se observaron cerebros de 59 niños de dos años. (Reuters)

A los 2 años de edad, los niños con autismo tienen un cerebro 10% más grande que aquellos de la misma edad que no tienen la enfermedad, reveló una investigación de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos.

Los científicos que publican el estudio en Archives of General Psychiatry creen que el crecimiento está asociado con un mayor plegamiento de la superficie del cerebro y que esto podría ser genético. Además, dijeron que la masa encefálica continúa aumentando dos años más, o sea, a los 4 años el crecimiento se detiene.

Los científicos utilizaron escáneres de resonancia magnética para observar los cerebros de 59 niños de dos años que sufrían algún trastorno del espectro autista y 38 niños que no habían sido diagnosticados con la enfermedad.

Junto con los escáneres, los niños fueron sometidos a pruebas de conducta. Luego, cuando los niños tenían 4 o 5 años, volvieron a llevar a cabo las mismas mediciones donde se evaluó el volumen tanto de materia gris y materia blanca, como del grosor de la corteza cerebral.

“Estos resultados sugieren que debemos buscar genes que podrían ser responsables de una proliferación de neuronas en este temprano período posnatal” señaló el doctor Joseph Piven, quien dirigió el estudio.

martes, 3 de mayo de 2011

Cuando el ojo de la mente aprende a hablar

Un estudio del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) confirma que las regiones del cerebro pueden intercambiar funciones y adaptarse para realizar tareas que en principio no les “corresponden”. El trabajo, realizado con ciegos de nacimiento, demuestra que pueden usar el córtex visual para el lenguaje.

Nuestro cerebro no es una máquina con departamentos estancos que se ocupan de diferentes funciones, sino un espacio interconectado y mucho más flexible de lo que pensamos. Aunque determinadas funciones se localizan en áreas muy concretas, los científicos sospechan desde hace años que algunas zonas del cerebro son capaces de readaptar sus funciones para suplir determinadas carencias.

A mediados de los años 90, por ejemplo, un estudio demostró que los ciegos podían utilizar parte de su córtex visual (la zona del cerebro que se ocupa de la vista) para tareas no visuales, como la lectura en Braille. Ahora, un estudio realizado por la neurocientífica Rebecca Saxe y su equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) acaba de confirmar estas sospechas y va más allá: demuestra que el córtex visual es capaz de cambiar radicalmente de función y adaptarse a nuevas tareas.

El experimento de Saxe y su equipo consistió en una serie de pruebas con sujetos ciegos de nacimiento, mezclados con otros que podían ver, a los que sometió a escáneres cerebrales de resonancia magnética mientras escuchaban o construían frases. Y lo que descubrieron es que estas áreas se activaban en la misma medida que lo hacen áreas específicas del lenguaje como el área de Brocca y de Wernicke. De hecho, en las personas ciegas de nacimiento, el córtex visual mostraba más actividad que en las personas que ven.

“La idea de que determinadas regiones cerebrales puedan pasar de la visión al lenguaje es una locura”, asegura a New Scientist Evelina Fedorenko, una de las autoras del estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). “Esto sugiere que la función intrínseca de una región está restringida sólo vagamente y que la experiencia puede tener un gran impacto en la función de un pedazo de tejido”.

“Tu cerebro no es una cosa pre-empaquetada”, asegura Marina Bedny en MIT News. “No se desarrolla con una trayectoria fija, más bien es un kit de herramientas para autoconstruirse”. “No hemos demostrado que cualquier parte del lenguaje se pueda realizar con el córtex visual”, matiza, “sólo sugerimos que una parte del cerebro puede participar en el proceso del lenguaje sin haber evolucionado para eso”.

Estudios anteriores demostraban que el cerebro puede usar una región neuronal dedicada a un sentido (la vista, el olfato, el oído…) y aprovecharla para otro, pero este experimento va más allá. “El fondo de este estudio”, asegura Amir Amedi, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, “ es que el cerebro puede hacer algo incluso más sensacional que convertir un sentido en otro. Lo que muestra es que una parte del cerebro se transforma espontáneamente por el hecho de que uno ha nacido sin visión”.

Otra de las cuestiones interesantes por determinar es por qué el área visual pasa a participar en estos procesos si las personas ciegas tienen intacta su área del lenguaje. Los investigadores aseguran que esta “redistribución” cambia las reglas del juego, por decirlo de alguna manera. Al no realizar sus tareas concretas, sostienen, la región entra en competición para ver quién hace qué.

Ahora los científicos piensan que esta redistribución puede dar incluso una ventaja en el proceso del lenguaje a los ciegos de nacimiento. Y sus trabajos continuarán en esta línea: averiguar si los nacidos invidentes pueden desarrollar tareas lingüísticas más complejas que el resto gracias a esta adaptación de su cerebro.

miércoles, 24 de marzo de 2010

DE LA ESTRUCTURA A LA FUNCIÓN

José Luís Pérez Batlle, del Centro de Osteopatía y Upledger Institute, me envía este artículo sobre la Terapia de Osteopatía Craneo-Sacral.

¿Imaginas si llevaras una cinta amarrada a tu cabeza y no te la pudieras quitar?
¿Qué pasaría si llevaras un gorro ajustado a tu cabeza día y noche?
¿Imagina cualquier situación en la que una compresión mecánica atenazara tu cabeza y no pudieras deshacerte de ella, angustioso verdad?
Estresante, sientes que te volverías loco?

Puedes comprobar esto durante un rato poniendo en tu cabeza esa cinta apretada y tras unos minutos tu comportamiento se altera. Quizás te sentirás ansioso y querrás correr o golpear algo pero esto no mejorara el problema mientras la cinta este en tu cabeza.
Tan solo descargaras tu tensión momentáneamente pero tras un tiempo la acumularás de nuevo.

¿Que ocurre entonces si alguien vive permanentemente con una tensión en su estructura craneal o meníngea?
Desarrollará síntomas y reacciones propias de una lesión del sistema nervioso central que no siempre hay que atribuir a este. Si el sistema nervioso central esta apretado o forzado por tensiones que provienen de la estructura que la protegen (meninges, cráneo) y estas no se liberan, los síntomas en el paciente nos podrán confundir y no estar ante una alteración central. Ciertamente muchas veces podremos encontrarnos ante un paciente un paciente que padezca una lesión en un SNC pero esto no nos puede hacer olvidar que si la estructura que contiene a éste esta sufriendo alguna tensión los síntomas se multiplicaran.

Por esto la Terapia Cráneo-Sacral en primer lugar escucha y valora la estructura craneal y meníngea para ayudarla a liberarse de restricciones que puedan provenir de partos dificultosos; uso de instrumental, fórceps, ventosas, cesáreas y partos largos con contracciones infructuosas, etc,…En muchos casos solamente liberando estas estructuras que albergan al SNC los síntomas cesan y las funciones encefálicas mejoran al descomprimirlo, los nutrientes llegarán mejor al SNC y mejorarán las funciones de este disminuyendo o desapareciendo los síntomas según los casos.

Y es que como dijo el padre de la Osteopatía el Dr. Andréu Taylor Still a principios de 1900 “La estructura gobierna la función”.Esta ley osteopatíca nos hace tomar conciencia de la importancia que tienen las estructuras en el buen funcionamiento del organismo y apelando a ella nos vemos obligados a entender que siempre ante cualquier alteración en las funciones del SNC deberíamos previamente o conjuntamente al tratamiento farmacológico valorar y tratar las tensiones que puedan impedir trabajar adecuadamente.

En el parto, el sistema meníngeo se ve obligado a adaptarse a múltiples tensiones y fuerzas mecánicas además de sobrecarga por stress y estas meninges reaccionan normalmente protegiendo al sistema nervioso “contrayéndose”. Si estas tensiones no se aflojan a menudo alterarán al sistema nervioso y sus respuestas. Volviendo al ejemplo de la cinta o gorro ajustado a la cabeza, estas serian las meninges contraídas y los síntomas irían desde la hiperactividad o déficit de atención hasta problemas del lenguaje, comprensión o concentración por ejemplo. Por lo tanto es para nosotros de sentido común ante estos síntomas, valorar por lo menos una vez el estado del cráneo y las meninges para descartar posibles causas mecánicas. El tratamiento está fundamentado en unas técnicas no invasivas de escucha manual, que intentarán ayudar al organismo ha hacer de auto-corrección desde un estímulo de relajación meníngea y activación de las funciones del sistema nervioso donde sea necesario. Otras veces el terapeuta ayudará al paciente a terminar un proceso biológico no culminado, como en el caso de las cesáreas en el que se le devolverán a los tejidos los estímulos y recuerdos necesarios para activar el proceso de relajación y autocuración.

José Luís Pérez Batlle.
Director del Centro de Osteopatía y Upledger Institute.
Granada, Enero 2010

Para contactar:
  • Tfno.: 958520422/657971651 / 639163819
  • Email: cob@valnet.es
  • Dirección: C/ San Antón, 70, Esc. Izq. 1º B (Granada)

miércoles, 21 de octubre de 2009

ADOPCIÓN Y DEPRIVACIÓN SENSORIAL

Interesante artículo publicado por Natalia Zamora (Terapeuta Ocupacional) en la revista "Vivir Granada" (suplemento mensual del ideal) sobre las dificultades sensoriales en niños adoptados.

"En este artículo intentaremos explicar algunos de los problemas que se dan en niños en los que existe una carencia de estímulos, y por tanto en los que no se han desarrollado todas sus capacidades. Dichos problemas a veces pasan desapercibidos y son identificados simplemente como un mal comportamiento y se cree que con el paso del tiempo mejorará.

Éstos son en su mayoría adoptados que han estado en medios hostiles, como orfanatos, y se conocen como niños deprivados sensorialmente.

Los primeros años de vida.

Para entender el origen de estos comportamientos debemos hacer referencia a los primeros años de vida que son de gran importancia pues constituyen la base del desarrollo psicomotor del niño para ir dando lugar a un adecuado aprendizaje, comportamiento, autoestima, autocontrol, confianza en sí mismo, concentración, habilidad para organizar…

Un niño puede alcanzar estos productos finales si previamente ha sido estimulado a través de los 5 sentidos que normalmente conocemos (visual, auditivo, olfato, gusto y tacto), pero los más influyentes en el desarrollo son el sistema táctil (relacionado con lo emocional y la motricidad), el propiocepceptivo (el sentido de la posición del cuerpo en el espacio) y el vestibular (el sentido del movimiento).

Dichos sistemas sensoriales se estimulan intraútero y posteriormente mediante la relación padres-hijo-entorno.

Así en los primeros años la dependencia del niño es total, de forma que la labor de los padres no será tan solo proporcionarle “alimento y abrigo” sino que habrá de ser el medio por el cual el niño comience una comunicación entre él y el ambiente que le rodea. Los padres serán el puente entre el niño y emociones desconocidas. Un beso, palabras, caricias… el agua, el sol, el frio, la música, los ruidos de la calle, las texturas de la ropa….todo son nuevas experiencias que construyen los cimientos del desarrollo del niño, y nosotros habremos de ser quienes le ayudemos para que éste sea completo y saludable. Partiendo de este hecho debemos tener en cuenta que en ocasiones los niños adoptados han pasado periodos largos en lugares monótonos y poco estimulantes. Por lo que debemos prestar especial atención al paso del centro de acogida a casa:

Llegada al nuevo hogar.

La mayor dificultad para estos niños es el momento de pasar del centro de acogida, un entorno pobre sensorialmente, a su nuevo y futuro hogar donde va a recibir todo tipo de estímulos visuales, auditivos, táctiles, de movimiento, gustativos… que resultan desconocidos y abrumadores para su sistema nervioso central (SNC) inmaduro. De forma que el SNC en algunos casos no es capaz de recibir, organizar y responder ante tanta información adecuadamente. Además existe una relación proporcional entre el tiempo que permanece el niño en un lugar poco estimulante y las dificultades que presentará posteriormente. Sin olvidar que cada niño es único e incomparable, y que dos niños ante una misma situación pueden responder de forma diferente.

Reacciones del niño deprivado sensorialmente
Podemos observar varios tipos de reacciones comportamentales, por un lado pueden mostrarse con conductas hiperactivas, irritables, impulsivos, agresivos, etc (por ejemplo, está en constante movimiento, no tolera cambios en la rutina, no soporta que lo toquen/acaricien o tener en contacto con su piel determinadas texturas, se frustra fácilmente, lleva a cabo conductas autoestimulantes como balanceos, llora con facilidad, es temeroso, tiene bajo tono muscular…) o pueden responder de manera totalmente pasiva, indiferente como si no percibieran nada de lo que ocurre a su alrededor, debido a que el cerebro no tiene suficientes conexiones neuronales para procesar tal cantidad de información con lo cual se satura y bloquea sin poder reaccionar.
También podrán manifestar problemas de aprendizaje académico, coordinación motora, lecto-escritura, etc.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo?
En primer lugar debemos de tener presente que el cerebro de estos niños es inestable y eso los hace frágiles emocionalmente. Muchos estímulos de ruido, movimiento, personas, cambios de rutina, cambios de tiempo, etc. les afectarán mucho más que a otros niños y pueden llevarles a perder fácilmente el control. Los padres con ayuda de un profesional formado en Integración Sensorial aprenderán a leer a su hijo cuando éste comience a desorganizarse, lo apartarán de situaciones estresantes para su SNC y le ofrecerán la calma que necesita para ir creciendo. Los niños que han vivido en entornos empobrecidos sensorialmente se benefician de manera significativa de la Terapia de Integración Sensorial que se basa en la plasticidad cerebral y establece una relación entre el funcionamiento neurológico y el comportamiento."

Natalia Zamora Rodríguez

Directora

Terapeuta Ocupacional
Clínica de Desarrollo Infantil del Sur
C/ Torre de los Picos 9, Bajo 5
18008 Granada (Tlf:605 080 714)

nataliazamora17@yahoo.es



lunes, 19 de octubre de 2009

Un nuevo enfoque: La Terapia de Integración Sensorial

A continuación transcribo un artículo que me envía Natalia Zamora sobre Integración Sensorial, terapeuta ocupacional de la Clínica de Desarrollo Infantil del Sur (Granada). El presente artículo ha sido publicado en Granada Digital:

"Actualmente nos encontramos con que la mayoría de las actuaciones socio-sanitarias van dirigidas a las personas mayores dado que nos situamos ante una población envejecida. Posiblemente por este motivo haya una menor dedicación a la infancia en general y en particular a las dificultades en el desarrollo, hecho poco comprensible si pensamos que el futuro depende de los niños de hoy.

Por lo que frecuentemente padres de niños con patologías en el desarrollo se encuentran con escasez de servicios en su comunidad o abordajes terapéuticos incompletos y sobre todo cuando se trata de niños con dificultades de aprendizaje, problemas de comportamiento, problemas de coordinación motora, etc. que asisten a escuelas ordinarias donde son los incomprendidos, catalogados como niños desobedientes, vagos o desastre. Hoy en día es muy común oír a padres decir que sus hijos no van bien en el colegio, que son excesivamente torpes, sospechan de hiperactividad, que no entienden su comportamiento, etc.

El problema está en que en muchos casos no se hace nada al respecto, bien por creencias erróneas del tipo “con el tiempo mejorará” o simplemente por desconocimiento de las causas que provocan esas dificultades y los abordajes terapéuticos que ayudan a mejorar estos aspectos del desarrollo infantil. A raíz de este análisis ha nacido el proyecto de La Clínica de Desarrollo Infantil del Sur en Granada para cubrir las necesidades de los niños con dificultades y patologías del desarrollo. Se trata de la primera Clínica de Rehabilitación Infantil de Granada y Andalucía, donde se aplican técnicas de tratamiento innovadoras basadas en la Terapia de Integración Sensorial. Las intervenciones van dirigidas a mejorar las capacidades afectadas (habilidades de procesamiento, motoras y de comunicación e interacción) que dificultan el desempeño de las Actividades de la Vida Diaria de los niños (trabajo escolar, juego, relaciones con los demás, etc.) y/o prevenir posibles deterioros futuros.


La Terapia de Integración Sensorial se presenta como una alternativa a las dificultades de aprendizaje psicomotor y de comportamiento que se manifiestan en algunos niños. Dichas dificultades pueden derivar de una incorrecta integración sensorial, para entenderlo definamos este concepto:

La Integración Sensorial (I.S) es un proceso innato que se da en todas las personas de forma natural. Consiste en un mecanismo primordial de nuestro cerebro, mediante el cual recibimos, procesamos, organizamos y respondemos a la información que proviene del ambiente que nos rodea y de nuestro propio cuerpo. Dicho esto se entiende que es un proceso básico para interactuar con el medio y para las relaciones con los demás, más aún si tenemos en cuenta que se da en una época de la vida en la que se está produciendo la maduración del sistema nervioso central (SNC), una época en la que como coloquialmente se dice los niños son como “esponjas”, absorben toda la información que les rodea y deben ser capaces de saber que hacer con ella ya que si no puede derivar en un mal funcionamiento del sistema nervioso central que se traducirá por ejemplo en niños que lloran con facilidad, niños con agresividad, con dificultad en la lecto-escritura, olvidos frecuentes, alto grado de actividad, niños muy temerosos al movimiento, falta de coordinación corporal, niños que rechazan actividades táctiles, etc. Estas dificultades serán reversibles en muchos casos gracias a la gran plasticidad del cerebro, sobre todo en edades tempranas. De manera que la Terapia de I.S será la herramienta que nos ayude a que el niño tenga un correcto desarrollo.


La terapia se fundamenta en la capacidad del SNC de cambiar su funcionamiento usando como medio terapéutico la motivación intrínseca, el juego, y actividades que exigen al niño lo necesario para seguir avanzando en su desarrollo. En el tratamiento una parte muy importante son los padres/cuidadores a los que ayudamos a entender las causas de las dificultades de su hijo y se requiere por parte de ellos una participación activa para asegurar el éxito en el tratamiento.
En definitiva nos encontramos ante un soplo de esperanza para aquellas familias que se encuentren con niños con dificultades, sabiendo que existe forma de enfrentarlo, ya que nuestros niños tienen una gran capacidad de aprendizaje y grandes expectativas ante ellos, solo hay que saber cómo ayudarlos.

Natalia Zamora Rodríguez

Directora

Terapeuta Ocupacional
Clínica de Desarrollo Infantil del Sur
C/ Torre de los Picos 9, Bajo 5
18008 Granada (Tlf:605 080 714)

nataliazamora17@yahoo.es