lunes, 10 de noviembre de 2014
martes, 19 de agosto de 2014
VACUNAS Y DAÑO CEREBRAL EN NIÑOS
Si eres padre de un bebé o lo estás esperando o tienes niños de corta edad, o si eres un profesional de la salud, necesitas ver este vídeo, filmado en un seminario de Radio Liberty, en octubre del año 2008, en el cual el Dr. Russell Blaylock MD. presenta los efectos de las vacunas en un cerebro en desarrollo y su preocupación acerca del cada vez más apretado calendario de vacunación para los niños.
El Dr. Blaylock también nos da contundentes argumentos de porqué la vacunación de mujeres embarazadas (recomendada en USA y cada vez más en España) es dañina, y es la causa de trastornos neurológicos, como la esquizofrenia y el autismo.
El mecanismo descrito por el Dr. Blaylock es sorprendente. Al inocular a una mujer embarazada con una vacuna en general (suele ser la de la gripe), el sistema inmune reacciona segregando unas sustancias químicas llamadas CYTOKINAS (Cytokine en inglés), las cuales ejercen un efecto tóxico en el cerebro del feto.
Fuente:http://www.youtube.com/watch?v=7QBcMY....
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sábado, 2 de agosto de 2014
IMITAR LO QUE ES NATURAL NOS PERMITE AVANZAR
Este texto ha sido enviado por un padre de una niña con lesión cerebral. Tras haber investigado y haber acudido a varios profesionales que buscan reorganizar el sistema nervioso de su hija, el autor nos deja estas sabias reflexiones fruto del trabajo diario durante años con su pequeña.
Pide que se le mantenga en el anonimato, pero agradecemos enormemente su aportación.
¡Gracias!
Nuestros hijos, como cualquier otra persona, tienen una identidad genéticamente establecida. Por tanto, esta identidad, es invulnerable e indestructible. En ella están definidos todos los procesos de desarrollo del ser humano. Guiando la etapa de gestación, el propio parto y todo lo que posteriormente realizamos y tal como lo realizamos. Nuestro desarrollo, sigue unas etapas genéticamente definidas y una lesión cerebral o cualquier otra situación que dificulte o bloquee parte de este desarrollo, nunca podrá llegar a afectar ni alterar nuestra identidad genética ni nuestra inteligencia. Estas son invulnerables. Puede incidir en la capacidad de demostrar ciertas habilidades pero no la potencialidad para adquirirlas.
Nuestra sociedad, ha consolidado con el paso de los años, muchos razonamientos que han marcado criterios para afrontar las situaciones de la vida. Estos los ha establecido, el hombre. Personas a priori muy preparadas, pero esto no quita que otra persona, y más si es una madre o un padre, tenga que dar por bueno, cualquiera de estos razonamientos, sistemas de tratamiento de enfermedades,...., sin hacer un análisis personal; y más tratándose de un hijo. Toda madre, padre o persona en general, sea cual sea el vínculo o parentesco, puede a partir de la vivencia personal, adquiriendo la capacidad de análisis y así poder ir decidiendo lo que más conviene. Es un proceso seguro que requiere unos tiempos. Cada uno necesitará su tiempo. Esto no es importante. Todo lo que previamente habremos hecho o no hecho, habrá sido necesario para a partir de aquellas vivencias, seguir evolucionando y enriqueciendo nuestro entorno y nosotros mismos.
Se habla de la plasticidad neuronal. Esta permite adaptarnos a las situaciones cambiantes de la vida. Cuando un sistema nervioso goza de muy buena salud, pudiendo disponer de la totalidad de sus recursos, la plasticidad fluye sin darnos cuenta. Las habilidades evolucionan en función de las actividades que practicamos y los estímulos que recibimos en cada instante. Cuando nuestro sistema nervioso, está lesionado o por la razón que sea, no puede disponer de toda su composición para hacernos funcionales, la plasticidad neuronal no puede fluir de igual forma. Las oportunidades que todos necesitamos para navegar como un velero sin sobrepasar la línea de flotación, adaptándonos en cada instante a las situaciones cambiantes de nuestro entorno, posiblemente, no serán suficientes para nuestro hijo. La voluntad de que su sistema nervioso evolucione , madure , crezca , buscando abrir todas las puertas para que sea únicamente él , quien con el paso de los años , nos pueda mostrar, hasta donde ha podido llegar en la conquista de las diferentes habilidades ; requerirá un mayor implicación específica y constante . Personalmente pienso que todo hay que hacerlo de manera progresiva. Haciendo un trabajo específico de media hora a una hora diaria, para empezar ya sería suficiente.
Nuestro hijo seguramente necesitará más oportunidades para que su sistema nervioso pueda reorganizarse haciendo uso de la plasticidad neuronal. Estas oportunidades se sucederán en la misma medida que la familia crea en su conveniencia. El camino es largo. Todos lo son. Para afrontarlo con esta implicación tan cercana donde seguramente, nuestras manos empezarán a interactuar con su cuerpo, detectando su comportamiento corporal de una manera más profunda y real; hay que estar muy convencido de que vale la pena incorporar en este ayudar a crecer a un hijo, estos ratos con unas oportunidades de crecimiento diferentes a las que se han producido hasta ahora y complementarias a éstas. Habrá que buscar el suelo como lugar de ocio, juego y trabajo.
Se habla de que la plasticidad neuronal, no es la misma según sea la edad cronológica de la persona. Yo pienso que es posible que algo de cierto haya en esta afirmación. De todas formas, es algo que a mí no me preocupa. Apostar por un trabajo de oportunidades que puedan dar pie a una evolución del sistema nervioso, requiere la implicación y convencimiento de las personas requeridas. La colaboración de nuestro hijo, puede aportar mucho de positivo o puede llegar a dificultar mucho su práctica. Por lo tanto lo más importante será la implicación y convencimiento de todos; padres e hijo (si es el caso). Si el hijo todavía no es consciente de la propuesta de trabajo; habrá que buscar un concepto de juego. Habrá que buscar su motivación a partir de la complicidad en la convivencia y el afecto creando un escenario de juego.
Conozco personas que con una edad por encima de los 60 años, han estudiado la carrera de derecho, o han aprendido a nadar o ir en bicicleta. ¿Si su sistema nervioso hubiera perdido su plasticidad, hubieran podido hacer tal proeza?
La fuerza de voluntad mueve montañas y esta aparece sin buscarla conscientemente, con el convencimiento de lo que queremos que forme parte a diario, durante un rato, del día a día de nuestro hijo.
Si te estiras en el suelo boca arriba y empiezas a reproducir con tu propio cuerpo, lo que hace un niño durante el primer año de vida, comenzarás para traerte manos y pies en la cara y / o boca, realizarás la transición del supino a prono mediante el volteo, dirigiendo la mirada y girando la cabeza hacia un lado levantando el brazo y doblando la pierna del lado contrario, para acabar haciendo el giro de 90 a 180 º. Posteriormente, adoptarás una posición de arrastrar tipo militar o similar con una tendencia a lateralizar un lado de tu cuerpo de forma homolateral. Es decir, pierna y brazo de un lado los flexionarás mientras la otra pierna estará estirada y el otro brazo, apoyado en el suelo dándote una posición estática estable de control. Alternando entre un lado y otro como si la cabeza dirigiera con su movimiento, el resto del cuerpo, conseguirás que todo el cuerpo cambie de posicionamiento y así puedes iniciar el reptado. Posteriormente, superando la presión de la gravedad, te pondrás a cuatro patas y gatearás, podrás sentarte en el suelo. Mientras, habrás estado trabajando la convergencia ocular a la distancia de la lectura y escritura, habrás integrado reflejos primitivos, sustituyéndolos por reflejos motores que hoy te permiten tener la movilidad que tienes y una serie de elementos madurativos intrínsecos. Finalmente te pondrás de pie y aunque entonces sólo dispondrás de los pies para mantener el cuerpo en armonía, habrás durante este tiempo, aprendido todo lo que necesitas para hacerlo y por lo tanto, podrás ponerte derecho solo sin ayuda. Siguiendo la secuencia genética, posteriormente, dado que ya habrás aprendido a comer sólido, llegará el habla, el pensamiento irá evolucionando y te harás grande tal y como lo has hecho.
Bueno, con todo esto, el sistema nervioso durante este tiempo, habrá madurado conjuntamente con este desarrollo funcional y éste se habrá producido gracias a la maduración neuronal correspondiente. Por tanto es un proceso sucesivo retro-alimentario. Como una especia de diálogo entre el cuerpo y la mente. Este es un proceso que la genética ha diseñado así y por lo tanto es inalterable e invulnerable. Cada vez que cualquiera de nosotros hacemos esta secuencia, estamos haciendo un gimnasio para el cerebro. Estamos reforzando una estructura neuronal ya creada que nos permite ser funcionales y por lo tanto es como si fuéramos a reseguir con un color más grueso, cada una de las trazas neuronales que se activan con nuestra funcionalidad.
Si por la razón que sea, alguno de estos movimientos lo hacemos de manera imperfecta, es porque nuestro sistema nervioso no ha madurado con la precisión necesaria para hacer el movimiento perfecto. El cuerpo se articula con estados tensionales diferentes para cada parte del cuerpo, generando complejas cadenas musculares que nos permiten ser funcionales y estas cadenas, fácilmente pueden tender a simplificarse si la madurez neuronal no acaba de alcanzar los niveles precisos.
Como ya he expresado, todo ello no tiene nada que ver con la inteligencia. Esta también es invulnerable. En todo caso puede tener algo que ver con la capacidad de demostrarla.
Por lo tanto, hacer esta mesa de gimnasio, sería hacer un gimnasio para el cerebro abrazando la genética humana.
Me parece muy importante aportar esta visión de la condición humana ya que la plasticidad neuronal que permite adquirir habilidades o perderlas en función del uso que hacemos de nuestro cuerpo, deportes que practicamos en cada momento, o estímulos sensoriales que recibimos; permite también modificar y por lo tanto mejorar habilidades incumplidas.
Como si de un castillo humano se tratara, nuestro desarrollo se produce por etapas y cada etapa, es la base de la siguiente. Como en una escalera, cada escalón que subimos, nos permite afrontar el siguiente.
Es posible que esta escala se haga larga y a veces difícil de subir. Los años pasarán de todas formas y de producirse cambios por pequeños que puedan parecer, aportarán una mejor funcionalidad ya sea interna (digestiva, pulmonar, ....) o externa (sensorial o motora). Por lo tanto estos justificarán el esfuerzo realizado.
Pienso que todo ello son conceptos de la naturaleza. No hablo de cosas extrañas. La reproducción en cautividad de peces, moluscos o los invernaderos, buscan reproducir las condiciones naturales de un hábitat, conocedores de que imitando la naturaleza, las cosas se sucederán tal y como deseamos. No podemos ir en contra de la naturaleza.
Dado que nuestro desarrollo está genéticamente definido antes de nacer y tenemos la capacidad plástica de nuestro organismo para hacerlo efectivo, personalmente, no conozco ningún otro planteamiento en este ayudar a crecer un hijo mejor que el descrito; que complemente la tarea de hacer de madre o hacer de padre. Esta es mi opinión.
Pienso que si nuestro organismo, es capaz de hacer frente desde una perspectiva de auto curación a las heridas de la piel, fracturas óseas, los efectos de los resfriados, disfunciones digestivas,..... Activando mecanismos de defensa como la propia fiebre, entre otros tantísimos, ¿por qué nuestro organismo no debe poder activar estrategias reparadoras para nuestro sistema nervioso? Quizá tan sólo haya que ofrecer un entorno donde las oportunidades se puedan suceder.
Todo lo que he escrito, es fruto de la interpretación personal que hago de nuestra vivencia y de todo lo que he leído, así como de todo lo que nos han aportado aquellos profesionales que nos han acompañado y siguen acompañándonos en este trayecto.
Nuestra sociedad, ha consolidado con el paso de los años, muchos razonamientos que han marcado criterios para afrontar las situaciones de la vida. Estos los ha establecido, el hombre. Personas a priori muy preparadas, pero esto no quita que otra persona, y más si es una madre o un padre, tenga que dar por bueno, cualquiera de estos razonamientos, sistemas de tratamiento de enfermedades,...., sin hacer un análisis personal; y más tratándose de un hijo. Toda madre, padre o persona en general, sea cual sea el vínculo o parentesco, puede a partir de la vivencia personal, adquiriendo la capacidad de análisis y así poder ir decidiendo lo que más conviene. Es un proceso seguro que requiere unos tiempos. Cada uno necesitará su tiempo. Esto no es importante. Todo lo que previamente habremos hecho o no hecho, habrá sido necesario para a partir de aquellas vivencias, seguir evolucionando y enriqueciendo nuestro entorno y nosotros mismos.
Se habla de la plasticidad neuronal. Esta permite adaptarnos a las situaciones cambiantes de la vida. Cuando un sistema nervioso goza de muy buena salud, pudiendo disponer de la totalidad de sus recursos, la plasticidad fluye sin darnos cuenta. Las habilidades evolucionan en función de las actividades que practicamos y los estímulos que recibimos en cada instante. Cuando nuestro sistema nervioso, está lesionado o por la razón que sea, no puede disponer de toda su composición para hacernos funcionales, la plasticidad neuronal no puede fluir de igual forma. Las oportunidades que todos necesitamos para navegar como un velero sin sobrepasar la línea de flotación, adaptándonos en cada instante a las situaciones cambiantes de nuestro entorno, posiblemente, no serán suficientes para nuestro hijo. La voluntad de que su sistema nervioso evolucione , madure , crezca , buscando abrir todas las puertas para que sea únicamente él , quien con el paso de los años , nos pueda mostrar, hasta donde ha podido llegar en la conquista de las diferentes habilidades ; requerirá un mayor implicación específica y constante . Personalmente pienso que todo hay que hacerlo de manera progresiva. Haciendo un trabajo específico de media hora a una hora diaria, para empezar ya sería suficiente.
Nuestro hijo seguramente necesitará más oportunidades para que su sistema nervioso pueda reorganizarse haciendo uso de la plasticidad neuronal. Estas oportunidades se sucederán en la misma medida que la familia crea en su conveniencia. El camino es largo. Todos lo son. Para afrontarlo con esta implicación tan cercana donde seguramente, nuestras manos empezarán a interactuar con su cuerpo, detectando su comportamiento corporal de una manera más profunda y real; hay que estar muy convencido de que vale la pena incorporar en este ayudar a crecer a un hijo, estos ratos con unas oportunidades de crecimiento diferentes a las que se han producido hasta ahora y complementarias a éstas. Habrá que buscar el suelo como lugar de ocio, juego y trabajo.
Se habla de que la plasticidad neuronal, no es la misma según sea la edad cronológica de la persona. Yo pienso que es posible que algo de cierto haya en esta afirmación. De todas formas, es algo que a mí no me preocupa. Apostar por un trabajo de oportunidades que puedan dar pie a una evolución del sistema nervioso, requiere la implicación y convencimiento de las personas requeridas. La colaboración de nuestro hijo, puede aportar mucho de positivo o puede llegar a dificultar mucho su práctica. Por lo tanto lo más importante será la implicación y convencimiento de todos; padres e hijo (si es el caso). Si el hijo todavía no es consciente de la propuesta de trabajo; habrá que buscar un concepto de juego. Habrá que buscar su motivación a partir de la complicidad en la convivencia y el afecto creando un escenario de juego.
Conozco personas que con una edad por encima de los 60 años, han estudiado la carrera de derecho, o han aprendido a nadar o ir en bicicleta. ¿Si su sistema nervioso hubiera perdido su plasticidad, hubieran podido hacer tal proeza?
La fuerza de voluntad mueve montañas y esta aparece sin buscarla conscientemente, con el convencimiento de lo que queremos que forme parte a diario, durante un rato, del día a día de nuestro hijo.
Si te estiras en el suelo boca arriba y empiezas a reproducir con tu propio cuerpo, lo que hace un niño durante el primer año de vida, comenzarás para traerte manos y pies en la cara y / o boca, realizarás la transición del supino a prono mediante el volteo, dirigiendo la mirada y girando la cabeza hacia un lado levantando el brazo y doblando la pierna del lado contrario, para acabar haciendo el giro de 90 a 180 º. Posteriormente, adoptarás una posición de arrastrar tipo militar o similar con una tendencia a lateralizar un lado de tu cuerpo de forma homolateral. Es decir, pierna y brazo de un lado los flexionarás mientras la otra pierna estará estirada y el otro brazo, apoyado en el suelo dándote una posición estática estable de control. Alternando entre un lado y otro como si la cabeza dirigiera con su movimiento, el resto del cuerpo, conseguirás que todo el cuerpo cambie de posicionamiento y así puedes iniciar el reptado. Posteriormente, superando la presión de la gravedad, te pondrás a cuatro patas y gatearás, podrás sentarte en el suelo. Mientras, habrás estado trabajando la convergencia ocular a la distancia de la lectura y escritura, habrás integrado reflejos primitivos, sustituyéndolos por reflejos motores que hoy te permiten tener la movilidad que tienes y una serie de elementos madurativos intrínsecos. Finalmente te pondrás de pie y aunque entonces sólo dispondrás de los pies para mantener el cuerpo en armonía, habrás durante este tiempo, aprendido todo lo que necesitas para hacerlo y por lo tanto, podrás ponerte derecho solo sin ayuda. Siguiendo la secuencia genética, posteriormente, dado que ya habrás aprendido a comer sólido, llegará el habla, el pensamiento irá evolucionando y te harás grande tal y como lo has hecho.
Bueno, con todo esto, el sistema nervioso durante este tiempo, habrá madurado conjuntamente con este desarrollo funcional y éste se habrá producido gracias a la maduración neuronal correspondiente. Por tanto es un proceso sucesivo retro-alimentario. Como una especia de diálogo entre el cuerpo y la mente. Este es un proceso que la genética ha diseñado así y por lo tanto es inalterable e invulnerable. Cada vez que cualquiera de nosotros hacemos esta secuencia, estamos haciendo un gimnasio para el cerebro. Estamos reforzando una estructura neuronal ya creada que nos permite ser funcionales y por lo tanto es como si fuéramos a reseguir con un color más grueso, cada una de las trazas neuronales que se activan con nuestra funcionalidad.
Si por la razón que sea, alguno de estos movimientos lo hacemos de manera imperfecta, es porque nuestro sistema nervioso no ha madurado con la precisión necesaria para hacer el movimiento perfecto. El cuerpo se articula con estados tensionales diferentes para cada parte del cuerpo, generando complejas cadenas musculares que nos permiten ser funcionales y estas cadenas, fácilmente pueden tender a simplificarse si la madurez neuronal no acaba de alcanzar los niveles precisos.
Como ya he expresado, todo ello no tiene nada que ver con la inteligencia. Esta también es invulnerable. En todo caso puede tener algo que ver con la capacidad de demostrarla.
Por lo tanto, hacer esta mesa de gimnasio, sería hacer un gimnasio para el cerebro abrazando la genética humana.
Me parece muy importante aportar esta visión de la condición humana ya que la plasticidad neuronal que permite adquirir habilidades o perderlas en función del uso que hacemos de nuestro cuerpo, deportes que practicamos en cada momento, o estímulos sensoriales que recibimos; permite también modificar y por lo tanto mejorar habilidades incumplidas.
Como si de un castillo humano se tratara, nuestro desarrollo se produce por etapas y cada etapa, es la base de la siguiente. Como en una escalera, cada escalón que subimos, nos permite afrontar el siguiente.
Es posible que esta escala se haga larga y a veces difícil de subir. Los años pasarán de todas formas y de producirse cambios por pequeños que puedan parecer, aportarán una mejor funcionalidad ya sea interna (digestiva, pulmonar, ....) o externa (sensorial o motora). Por lo tanto estos justificarán el esfuerzo realizado.
Pienso que todo ello son conceptos de la naturaleza. No hablo de cosas extrañas. La reproducción en cautividad de peces, moluscos o los invernaderos, buscan reproducir las condiciones naturales de un hábitat, conocedores de que imitando la naturaleza, las cosas se sucederán tal y como deseamos. No podemos ir en contra de la naturaleza.
Dado que nuestro desarrollo está genéticamente definido antes de nacer y tenemos la capacidad plástica de nuestro organismo para hacerlo efectivo, personalmente, no conozco ningún otro planteamiento en este ayudar a crecer un hijo mejor que el descrito; que complemente la tarea de hacer de madre o hacer de padre. Esta es mi opinión.
Pienso que si nuestro organismo, es capaz de hacer frente desde una perspectiva de auto curación a las heridas de la piel, fracturas óseas, los efectos de los resfriados, disfunciones digestivas,..... Activando mecanismos de defensa como la propia fiebre, entre otros tantísimos, ¿por qué nuestro organismo no debe poder activar estrategias reparadoras para nuestro sistema nervioso? Quizá tan sólo haya que ofrecer un entorno donde las oportunidades se puedan suceder.
Todo lo que he escrito, es fruto de la interpretación personal que hago de nuestra vivencia y de todo lo que he leído, así como de todo lo que nos han aportado aquellos profesionales que nos han acompañado y siguen acompañándonos en este trayecto.
viernes, 18 de julio de 2014
EL DOCTOR JORDI CATALAN NOS HABLA SOBRE DESARROLLO INFANTIL
FABULOSA entrevista al doctor Jordi Catalan, del Instituto Médico del Desarrollo Infantil. Da consejos a los padres sobre cómo vigilar el desarrollo de sus hijos y actuar en cuanto sospechan que hay algo que no va tan bien como sería de desear.
Tenemos el honor de contar con el doctor Catalan como profesional colaborador de la asociación Laztana:
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miércoles, 28 de mayo de 2014
UN NUEVO NIÑO CON AUTISMO QUE MEJORA CON LA INTERVENCIÓN BIOMÉDICA
Son cada día más los niños que muestran grandes cambios tras eliminar ciertos alimentos de su dieta (normalmente los lácteos y el gluten).
No estamos afirmando que el autismo "se cure" tan solo con la dieta, pero sí que puede mejorar en un gran número de casos. Y el cambio puede ser importante. Como dice el vídeo, es el primer paso hacia una posible recuperación.
Y es un paso que no es tan difícil de dar, en unas pocas semanas o incluso en días (muchos padres aseguran que los cambios se ven en dos días) puede comprobarse si el niño realmente necesita la dieta o no.
Aseguran los expertos que los trastornos del espectro autista tienen una base genética, pero que también influye el entorno. El peso de lo ambiental debe valorarse en su justa medida porque está claro que el desorbitado aumento de la prevalencia de este trastorno, tal como indica el gráfico abajo, no puede deberse a una causa genética. Por lo tanto, hemos de poner más atención en los factores a los que estamos exponiendo a las nuevas generaciones, por el bien de todos.
lunes, 21 de abril de 2014
Influencia de los factores ambientales en el desarrollo infantil
Dentro del Programa Ecocampus suscrito entre la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la Universidad de Cádiz, la Oficina para la Sostenibilidad pone en marcha la V Edición de la Semana Actúa en Verde, constituida por un conjunto de actividades con las que se pretende acercar a la comunidad universitaria a la realidad socio-ambiental y a la problemática de nuestro entorno, así como seguir avanzando en el compromiso adquirido por la Universidad de Cádiz.
Si estás interesado, tras realizar la inscripción es necesario que envíes un mail a oficina.sostenibilidad@uca.es informando de la/s actividad/es en las que quieres participar para hacer reserva de la plaza.
Para más información : oficina.sostenibilidad@uca.es o 956015370
lunes, 7 de abril de 2014
LATERALIDAD Y APRENDIZAJE
LATERALIDAD Y APRENDIZAJE
Por Jordi Catalan Balaguer
En el estudio del desarrollo normal del niño se observan diferentes etapas. Cada una de ellas pasa a formar parte de la vertebración de la siguiente. La evolución correcta está claramente definida, pero un factor diferencial en cada niño es la velocidad en la que se consigue completar cada una de las etapas. Los niños avanzan invirtiendo diferentes tiempos. Hay que respetar esta realidad. No se debe homogeneizar la velocidad madurativa neurológica. Hay niños que están preparados para iniciar el proceso de la lectura y la escritura, mientras que otros, aún teniendo la misma edad, no lo
están.
La lateralidad es el proceso de organización cerebral más importante para poder afrontar con eficacia los aprendizajes de la lectura y la escritura.
La lateralidad permite tener una buena concepción del espacio, del tiempo, una buena integración de la información, tener una correcta memorización, evocación… Poseer una buena organización lateral es necesario para no cometer algunos errores frecuentes: inversiones en la escritura de números, cifras, letras o palabras, no saber colocarse a la izquierda de la página para escribir un texto, no iniciar las operaciones matemáticas básicas por el lado derecho, tener dificultad para integrar la información, recordar los datos estudiados, expresar con orden, por vía oral y/o escrita, la información aprendida…
Cuando un niño tiene dificultad para procesar la información es conveniente hacer un estudio de su dominancia lateral o mejor aún comprobar que el niño tiene una correcta organización lateral para dar el pistoletazo de salida al aprendizaje de la lectura y la escritura.
Hay niños que tienen una lateralidad tardía. Inician el aprendizaje de los símbolos alfanuméricos antes de haber estructurado el predominio lateral.
Otros tienen lateralidad contrariada. Hacen todas las actividades espontaneas con un lado y escriben con la mano contraria. Son zurdos contrariados o diestros contrariados.
También podemos encontrar niños con una lateralidad desordenada. No siguen un patrón organizativo unificado, hacen unas actividades con un lado y otras con el otro. No tienen ningún orden ensu actividad cognitiva.
Los niños con lateralidad cruzada se caracterizan por tener dominancia de una mano y usar el ojo contrario. Escribe con la derecha y mira con el ojo izquierdo o viceversa. Estos cruces también pueden estar presentes en la dominancia del oído y de la pierna.
Estos son los trastornos de lateralidad más frecuentes, aunque no los únicos. Y deben ser diagnosticados con acierto para tratarlos específicamente y garantizar el buen aprendizaje futuro.
Para poder definir con certeza la dominancia lateral de un niño es muy importante que su organización prelateral esté bien estructurada. Es fundamental que la relación hemisférica esté bien establecida y que la función visual sea eficaz. Desajustes visuales pueden falsear los resultados de una exploración lateral.
Iniciar el aprendizaje de los conocimientos académicos teniendo una buena organización lateral garantiza una correcta integración de los aprendizajes académicos básicos.
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